lunes, 25 de julio de 2011

Manifiesto 2083 La 'revolución conservadora' de Anders Behring, el terrorista de Oslo

A lo largo de más de 1.500 páginas, con inspiraciones de todo tipo, entre ellas del terrorista estadounidense Unabomber, Anders Behring Breivik, el autor del doble atentado que ha causado 93 muertos en Oslo, da cuenta de su ideología política y de su estrategia para el futuro de Europa. La primera pasa por el rechazo a lo que denomina marxismo cultural y multiculturalismo a través de una amalgama de creencias. La segunda por una práctica "revolución conservadora" para cambiar el destino de Europa durante lo que queda de siglo.
En esta revolución, Breivik, en primer lugar, identifica a sus enemigos. En un montaje que aparece en las primeras páginas de su obra, publicada bajo el seudónimo Andrew Berwick, se puede distinguir claramente a dirigentes como José Luis Rodríguez Zapatero, Angela Merkel o Nicolas Sarkozy. Todos acusados por ser marxistas culturales, multiculturalistas o capitalistas. Entre los cargos de los que Behring les acusa los hay tan diversos como "incitar al genocidio cultural contra los pueblos indígenas de Europa".
Los 'criminales de guerra europeos' señalados en el manifiesto.Los 'criminales de guerra europeos' señalados en el manifiesto.
Aunque los "traidores" de que habla Behring no aparecen con nombre y apellidos, sí quedan organizados. Los hay de categoría 'A', que incluyen desde líderes políticos hasta culturales, de categoría 'B', políticos y parlamentarios de nivel medio y otros particulares, de categoría 'C', y de categoría 'D', las dos inferiores. En total, según la clasificación de Behring, hay 10 traidores 'A' por cada millón de habitantes, 1.000 'B', 10.00 'C' y entre 20.000 y 30.000 'D'. Y los de la primera están incluso contados por países: España tendría, según el escrito, 47.167 traidores 'A'.

2020, una oportunidad para el perdón

Los "pueblos indígenas" son una referencia constante para el terrorista, que pretende salvarlos de una "colonización sistemática de Europa" por parte de inmigrantes musulmanes. Es en su defensa, y por lo tanto en la de Europa, en lo que se basa la tercera parte de su obra, la que trata de la "revolución conservadora", que suma aproximadamente la mitad del total de las páginas. Un cambio contra el multiculturalismo para también contra lo que considera una "invasión" islámica de Europa.
Si en 2020 se rindiesen los "traidores", se implantaría una "democracia administrada" al estilo soviético
Identificados y acusados los enemigos, Behring pasa a dar una serie de recetas para defender, entre otras, la "estructura familiar tradicional", las "tradiciones culturales europeas" o la "disciplina en las instituciones educativas. En concreto, en su revolución plantea, entre otras cosas, la creación de una "fuerza patriótica transnacional" de 3.000 unidades por cada millón de ciudadanos administrada "como un ejército independiente". También asume que "todos los musulmanes deberán ser inmediatamente deportados a su país de origen" Eso sí, "cada familia recibirá 25.000 euros para que acepten los términos de la deportación", si bien "cualquiera que se resista violentamente será ejecutado".
En 2020, si sus planes triunfasen rápidamente, los traidores 'A' y 'B' podrían rendirse y serían perdonados en lugar de ejecutados. Y si así fuese, además de todo lo anterior, se plantearía una reforma global en la que estarían incluidos los medios de comunicación y otros aspectos de la sociedad. Una vez que estuviese completada, se establecería una modelo de "democracia administrada" donde un tribunal patriótico estaría encargado de salvaguardar el statu quo.

Las tres fases de la 'Revolución conservadora'

Si lo anterior es, de forma muy resumida, la idea del terrorista para el desarrollo del continente, tiene otra cosa muy clara: "la resistencia armada es la única aproximación racional contra los regímenes multiculturalistas de Europa". Sería la única forma de que, como pretende Behring, en 2083 hayan caído todos los gobiernos de este tipo en el continente. En concreto, a su plan le quedan tres fases: la primera, de 1999 a 2030, con atentados a través de células clandestinas. La segunda, de 2030 a 2070, con una resistencia militar avanzado. La tercera, entre 2070 y 2083, con golpes de estado y cambios en la política cultural del continente.
La insignia propuesta para la milicia europea, los Justiciar Knight.La insignia propuesta para la milicia europea, los Justiciar Knight.
Toda una guerra civil que, por supuesto, requeriría de una milicia conservadora. El autor la ha denominado "Comando Militar Nacional Europeo", los "Justiciar Knight" cuya misión sería paralizar el proyecto Eurabia de la Unión Europea y frenar "el asalto demográfico islámico en curso". Como en el caso explicado anteriormente, cualquier musulmán podría obtener el perdón antes de 2020 si decidiese convertirse al cristianismo, cambiar su nombre o dejar de practicar su idioma, entre otros requisitos que incluyen la demolición de toda mezquita.
Esta milicia, u "orden" como la define Behring, tendría sus "nuevos caballeros". Guerreros preparados para llevar a cabo las tres fases de la "revolución conservadora" cuyo funcionamiento está perfectamente descrito en el manifiesto de Behring, desde las condecoraciones a la gradación e incluso sus métodos de entrenamiento o su armamento.
Y es que además de definir la estructura de estas fuerzas armadas en cada fase revolucionaria, Behring describe desde la dieta a las drogas que deben tomar para entrar mejor en combate. También explica cómo comprar armas en el mercado negro, blindajes en páginas web como Alibaba.com, financiar un acto terrorista, 'vandalizar' la Wikipedia, preparar armas con todo tipo de material, entre otros el nitrato de amonio, e incluso adquirir armas de destrucción masiva. Hasta pone ejemplos prácticos sobre la forma de llevar a cabo asesinatos o ataques masivos en convenciones políticas o concentraciones periodísticas.

Planes de ataque paso a paso

Con paciencia y si se sigue paso a paso el manual de Behring se podría, perfectamente, organizar un atentado como el de Oslo. Entre sus recomendaciones para una operación urbana está portar un rifle, una pistola con silenciador, granadas y cuchillos. También el blindaje protector óptimo y la munición. Incluso la forma de hacer explosivos con nitrato de amonio, para lo que recomienda registrar uno o dos años antes de la operación una empresa que haga de tapadera para comprar grandes cantidades de fertilizante que tengan este componente en el grado más puro posible.
Por último, Breivik ofrece un plan de acción para diversos casos, entre ellos reuniones de partidos políticos. En este caso, "objetivo prioritario", habría entre "100 y 400" objetivos 'A' y 'B' a los que atacar con relativamente poca protección. El guerrero en este caso tendría que ir con una armadura correcta y podría organizar un plan eficiente "con un lanzallamas o un rifle de asalto". Su recomendación es lanzar "múltiples granadas en varias direcciones" para sembrar el pánico y después disparar "con un ángulo de 180 grados". "Los políticos huirán como ratas y será muy difícil que un agente de seguridad te alcance en los primeros 10-20 segundos", explica.
En sus ideas de futuro, Behring plantea retomar valores conservadores como el patriarcado o una moral sexual estricta
El terrorista incluso prevé qué hacer en caso de ser capturado: "Incluso si tomas todas las precauciones puedes tener mala suerte o cometer un error". "Si eres arrestado, debes tener a salvo tu equipamiento y fondos en diferentes lugares seguros", explica. "Será muy difícil acusado de violar leyes antiterroristas especialmente si no tienes un historial criminal", añade para tranquilizar a sus posibles seguidores. El principal problema es la posibilidad de quedar para siempre vigilado, ante lo que Behring aconseja cambiar de país y de objetivos por "rendirse no puede ser una opción y hay que estar mentalmente preparado para luchar hasta la muerte".
Algo muy distinto de lo sucedido tras el grave atentado que él mismo protagonizó. Pero quizá su intención en este caso era distinta de la que predica en su libro: difundir una serie de ideas en lugar de sembrar el terror. Ideas reflejadas en este manifiesto donde, para finalizar, Breivik hace una serie de propuestas como "soluciones políticas para el futuro" de Europa. Y aunque es un capítulo inconcluso y con más borradores que el resto del manifiesto, permite hacerse una idea de los objetivos del terrorista.
Su programa pasaría por recuperar valores tradicionales. Conservadores. Desde un férreo patriarcado hasta el castigo físico en las instituciones educativas o la recuperación de una estricta moral sexual. También hace propuestas económicas como reducir la dependencia de los combustibles fósiles, crear sistemas de prevención del crimen y por supuesto la deportación de inmigrantes musulmanes. Y ya en las últimas páginas habla de recuperar protectorados o de reformar parte del mapa de Europa. Ideas que, por ahora y por suerte, no pasarán del papel.
Mapa de una Europa reformada según Behring.Mapa de una Europa reformada según Behring.
 FUENTE EL MUNDO

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