jueves, 25 de agosto de 2011

INFORME….AUTOPSIA A LA MOMIA DE TUTANKHAMÓN

Una vez abierto el tercer sarcófago de oro puro, apareció la momia del Rey envuelta en vendas de lino. La cabeza estaba cubierta por una máscara que era el retrato exacto del rey en vida. El 11 de noviembre de 1923 a las 9.45 a.m. el Dr. Douglas E. Derry, Profesor de Anatomía de la Universidad de El Cairo, ayudado por el Dr. Saleh Bey Hamdi, de Alejandría, dieron comienzo a la autopsia de la momia. Con ellos estaban Carter, el fotógrafo Harry Burton que fué tomando placas de cada momento importante del acto, Alfred Lucas y varios invitados egipcios y europeos. Las vendas de lino estaban tan frágiles a causa de los ungüentos aplicados que hubo que extender una capa de parafina líquida sobre ellas para preservarlas de la desintegración. Derry escribió más tarde: “Tal vez debo justificarme por haber examinado a Tutankhamón. Muchos consideran que nuestra intervención es una profanación y que hubiéramos debido dejar en paz al Rey”.Entonces, una vez parafinadas las vendas, Derry dió un corte vertical desde la parte superior y media del tórax en dirección a la sínfisis pubiana continuando hasta los pies para dividir las capas de vendas por la mitad y separarlas más fácilmente. Estas vendas, de 6 a 9 cm de anchura daban hasta 16 vueltas al cuerpo. En muchos lugares resultaban difíciles de quitar a causa del ungüento resinoso que se había endurecido con el tiempo.El efecto de los ungüentos sobre las vendas y la propia momia fué desastroso. La momia del Faraón constituyó una desilusión para los investigadores debido a su mal estado de conservación, precisamente por el exceso de ungüentos inapropiados que le habían puesto los embalsamadores. Carter señaló que lo único bueno que habían hecho los ladrones al violar las tumbas era permitir que las momias no fueran destruídas por estos ungüentos y al dejarlas expuestas al aire, permitieron que se secasen muchas de ellas conservándose mejor. El químico Lucas anotó que “el color negruzco de la momia era el resultado de alguna clase de combustión lenta y espontánea en la cual, casi con certeza, los cultivos de hongos habían desempeñado su papel”. La carbonización había llegado hasta los huesos.Entrelas vendas de lino había un sinnúmero de joyas, amuletos, símbolos que producían un aislamiento mágico para proteger el cuerpo. Apareció un total de 143 alhajas.Las piernas quedaron libres de vendas. Los dedos de pies y manos habían sido envueltos por separado y recubiertos de fundas de oro. El pene fué vendado de tal forma que lo mantuvieron en posición itifálica (en erección). No apareció vello pubiano. Tampoco se pudo determinar si había sido circuncidado, práctica común en Egipto. Se pudo observar en la parte izquierda de la piel del abdomen una herida de 8.6 cm de longitud, desde la altura del ombligo hasta unos centímetros del hueso de la cadera (ilion). No se vió ninguna placa de embalsamamiento con la que se solía cubrir esta incisión que era por donde se vaciaba el cuerpo de sus vísceras.El más llamativo de los hallazgos de objetos sobre la momia fué un amuleto situado bajo una almohadilla en forma de corona que rodeaba la cabeza. Era de un metal distinto a todo lo que había en Egipto: hierro.Costó trabajo desprender la máscara de oro que cubría el rostro del rey, pero se consiguió con cuchillos calentados a elevada temperatura. Carter, al ver el verdadero rostro del Faraón diría en su informe: “Faz pacífica, suave, de adolescente. Era noble, de bellos rasgos y los labios dibujados en líneas muy netas”.En otro pasaje dice Carter, hablando de Tutankhamón: “Hasta donde llegan nuestros conocimientos, podemos decir con seguridad que lo único notable de su vida fué su muerte y su fastuoso entierro”.La postura en que fué colocado el cadáver era la clásica en el antiguo Egipto, decúbito supino, con la mano derecha descansando sobre la cadera izquierda y la mano izquierda sobre las costillas del lado derecho.Llevaba 21 amuletos en torno al cuello, símbolos de Osiris, Isis, Thot, Horus, Anubis y un cetro de feldespato verde bajo las vendas, serpientes aladas y cinco buitres de Mut o Nechbet.El Faraón era de escasa estatura y aún no había completado su desarrollo. La momia medía 1.64 m de longitud desde el vertex a la base de los talones. La ecuación regresiva de Pearson permitió determinar con más precisión la estatura, dando una cifra de 1.677 m. Esta era la misma talla de las dos estatuas del rey halladas en la tumba.Se pudo apreciar que aún no tenía fundidas la mayor parte de las metáfisis de los huesos largos lo que permitió establecer la edad en el momento de la muerte entre 18 y 19 años. La cabeza del fémur estaba ya unida al hueso, pero aún podía verse la línea de soldadura. La epífisis del trocánter mayor estaba ya casi soldada. La meseta tibial aún no estaba bien fundida pero la epífisis inferior lo estaba totalmente. Las cabezas de los húmeros no estaban fusionadas. En el cúbito la fusión había comenzado, pero en el radio, la extremidad distal estaba completamente libre.La piel del tronco era la peor conservada. Las vísceras fueron embalsamadas aparte y se encontraban en los vasos canopes que fueron encontrados en el cuarto del tesoro, en una gran capilla dorada montada en un trineo. Dentro, en calcita semitransparente había tallado un gran recipiente en cuyo interior se encontraban cuatro compartimentos tapados con cabezas humanas representando al rey, todo tallado en calcita bellísima. En cada uno había un pequeño ataúd, que contenía las vísceras embalsamadas, bajo la protección de los cuatro hijos de Horus, Amset, Hapi, Tiumantef y Khebenef que correspondían al hígado, pulmones, estómago e intestinos, todos embalsamados y debidamente envueltos en vendas. El corazón también había sido embalsamado por separado, para que según sus ideas religiosas pudiese ser pesado por Osiris en el Tribunal de la Muerte. En su lugar se había colocado un escarabajo sagrado.Al quedar liberada la cabeza de sus vendajes se pudo apreciar su extraña conformación. El cráneo estaba completamente rasurado. La piel aparecía cubierta por un ácido graso blanquecino y un gorro de lino.Los párpados entreabiertos permitían ver los ojos intactos pero desecados. Las pestañas eran muy largas. El cartílago nasal aparecía aplastado por la presión de los vendajes. Los orificios nasales estaban taponados con resina. A través de ellos se había extraído el cerebro. Las orejas eran pequeñas y presentaban sendos orificios en los lóbulos de 7.5 mm de diámetro. La piel de la cara tenía un color grisáceo, muy agrietada. En la mejilla izquierda, a la altura del lóbulo auricular, se podía ver una cicatriz circular y deprimida, de bordes levantados. Al Dr. Derry no le fué posible determinar el tipo de lesión de que se trataba. (No hay que olvidar que en Egipto como en algunos otros países de medio Oriente se padece mucho de leishmaniasis mucocutánea, el llamado Botón de Oriente, que deja una cicatriz muy parecida a la descrita por el Dr. Derry).Tenía dientes grandes y prominentes que asomaban por entre los labios entreabiertos. Las M-3 (muelas del juicio o cordales) habían brotado, pero no llegaban a la altura oclusal del segundo molar M-2.La extraña forma de la cabeza, advertida por Derry, era similar a la hallada en el cráneo de Amenofis IV/Akenatón, es decir, platicefalia en la parte superior y protrusión del occipital con depresión del punto lambda, el clásico “moño” advertido por nosotros en cráneos de poblaciones de arévacos y en somalíes.
La medidas que se pudieron tomar en el cráneo fueron comparadas con las del cráneo de Akenatón mostrando una gran semejanza en todas ellas.
AKENATON /TUTANKHAMON
Longitud del cráneo 190 mm 187 mm
Anchura del cráneo 154 155
Altura del cráneo 134 132.5
Anchura de la frente 98 99
Altura superior cara 69.5 73.5
Altura total cara 121 122
Anchura mandibular 99.5 99
Perímetro craneal 542 547
Talla 1.66 m 1.68 m
Esta comparación anatómica da como muy probable la íntima relación de parentesco entre Akenatón y Tutankhamón y se confirmó años más tarde cuando se estudió en ambas momias el grupo sanguíneo que fué idéntico: A2 subgrupo MN. Esto demuestra el valor de los estudios de Paleopatología para poder explicar muchas circunstancias históricas, dinásticas y aún políticas.Una anchura o diámetro transverso craneal de 154 mm es una medida extraordinaria para un cráneo egipcio como ya señaló Elliot Smith. Aún es mayor este diámetro en Tutankhamón: 156,5 mm y aunque se quiten 0.5 mm de cada lado por el espesor de la piel momificada, nos quedan todavía 155.5 mm que es un gran diámetro transverso.Me imagino que ya se habrá estudiado el DNA, pero de no haberlo hecho así, debería hacerse para confirmar estos datos más todavía.La cavidad del cráneo estaba vacía, excepto por un poco de material resinoso que se introdujo por la nariz después de sacar el cerebro.


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