Documentos oficiales prueban que Bush planeó la guerra de Iraq antes del 9-11
Por si quedaba duda de la conspiración y
manipulación mediática orquestada por el gobierno de George Bush para
invadir Iraq, documentos del Archivo de Seguridad Nacional evidencían
que la guerra se planeó al menos desde enero del 2001, más de dos años
antes de la invasión.
Documentos declasificados del Archivo de Seguridad Nacional revelan
que la administración de George W. Bush planeó la guerra contra Iraq al
menos desde enero del 2001, casi 9 meses antes de los ataques
‘terroristas’ del 11 de septiembre que supuestamente desataron la guerra
contra Afganistán y más tarde la guerra con Iraq. Esta nueva
información apunta también a la posibilidad cada vez más patente de que
los ataques del 9-11 fueron orquestados como una maniobra política para
echar a andar el aparato militar de Estados Unidos cuyo fin fue siempre
invadir Iraq para tomar control de esta zona clave del Medio Oriente.
El 30 de enero del 2001 los directores
de agencia del gobierno de Bush se reunieron por primera vez para
discutir el Medio Oriente, la intención del presidente Bush de
desvincularse del proceso de paz entre Israel y “Cómo Iraq está
desestabilizando la región”. Bush ordenó al secretario de Defensa Donald
Rumsfeld examinar la acción militar contra Iraq y al director de la CIA
George Tenet reforzar la interliegncia en ese país.
Los documentos del Archivo de Seguridad
Nacional muestran que el Secretario del Tesoro Paul O’Neill y el
coordinador de antiterrorismo Richard Blarke destacaron la intención de
confrontar a Iraq, una meta consistente con el hecho de que Rumsfeld
contratara a Paul Wolfowitz y a Douglas Feith, conocidos por su
belicosidad.
En septiembre de 2000 el think thank Project for a New American Century,
había redactado un documento firmado por Rumsfeld, Cheney, y Wolfowitz
sobre la necesidad de tomar control de Medio Oriente sin importar si
Hussein estaba en el poder, este documento, además, enfatiza que los
cambios que se buscan para afianzar el liderazgo de Estados Unidos en el
mundo se verían retrasados sin un “nuevo Pearl Harbor”, de forma
tremendamente sospechosa ante los acontecimientos del 11 de septiembre.
En noviembre 27 un memo de Rumsfeld
enlista cómo manejar la invasión de escala masiva a Iraq. Apenas en
octubre 7 Estados Unidos había invadido Afganistán. Invadiría a Iraq en
marzo del 2003, supuestamente porque Sadam tenía cabezas nucleares y
bajo el discurso de que Iraq había apoyado a los terrorista de Al Qaeda
Un memo de diciembre del 2001 revela que
el gobierno consultó asesores dentro de la iglesia católica para
justificar la guerra bajo la idea “de demostrar que acción preventiva
contra Iraq encaja en la tradición de una guerra justa”.
El golpe final lo da la misma Agencia de Seguridad Nacional, que escribe:
“Hasta este punto, el peso de la
evidencia soporta una observación hecha en abril del 2002 por miembros
del grupo secreto de operaciones en Iraq – el ‘cambio de regimen’ en
Iraq ya era parte de la agenda de Bush cuando tomó el poder en enero del
2001. Septiembre 11 no fue la motivación detrás de la invasión de
Estados Unidos a Iraq, fue la distracción”.
Cada vez se transaprenta más una
poderosa conspiración –más allá de que esta palabra sea una especie de
tabú- al interior del gobierno de Estados Unidos para invadir a Iraq
usando diferentes estratagemas de propaganda para lograr convencer a su
país y asegurar la acción militar que redituaría en enormes beneficios
económicos para una elite, lo que se ejemplifica en los contratos a grupos como el Carlyle y Halliburton,
estrechamente relacionados con Bush y Cheney . Actualmente es difícil
no darse cuenta de que vivimos inmersos en una manipulación global,
donde el conclave político-financiero juega con el mundo a voluntad y no
se preocupa demasiado de encubrirse. ¿Ante las pruebas, seguirán
diciendo que todo se trata de una teoría de la conspiración?
Vía Crooks and Liars
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