Polaridades
Contrarios o… complementarios aspectos de una misma realidad?
Vivimos en un mundo de polaridades. Nuestro
mundo, nuestra amada Tierra, este plano en el que vivimos, está
compuesto de multitud de polaridades. Normalmente las entendemos como
opuestos o contrarios. Tenemos este pensamiento porque es lo que nos han
enseñado. Pero los tiempos cambian, cambian los paradigmas, cambian las
personas, cambia el entorno y también lo normal sería que cambiara
nuestra percepción. La naturaleza de nuestras cosas, de nuestra vida,
está compuesta de “opuestos”, de “contrarios”, ya que así es como lo
vemos, o como lo hemos visto durante mucho tiempo. Polaridades son
arriba y abajo, dentro y afuera, noche y día, claro y oscuro, fuerte y
débil,…. Todo esto forma parte de la naturaleza, de nuestra vida y es
algo que nos han enseñado a verlo de una determinada manera. Y porqué
verlas como opuestos, como contrarios o como incompatibles? Pues porque
nuestra mente y nuestros prejuicios (juicios previos) nos limitan.
Limitan nuestra conciencia, nuestra percepción, considerando
incompatibles entidades y aspectos de la naturaleza y de la vida que en
realidad no lo son. Esto nos lleva a considerar exclusivamente a una de
las partes como aceptable. El hombre tiende a fraccionar el todo y
considerar las partes del todo como aspectos individuales. Y dentro de
ese fraccionamiento del todo, de esta desintegración, nuestros
prejuicios nos llevan a considerar opuestos y a tomar sólo una de las
partes (en teoría opuestas) como supuestamente buena. Si pensamos en las
polaridades como contrarios, entonces, por definición, consideraremos
sólo una de las partes como bondadosa. Esto nos limita y no nos permite
percibir el concepto en toda su magnitud, su esencia, estancándonos en
lo que consideramos (muchas veces según otros) como bueno o malo (otra
polaridad).
En el ejemplo del dibujo de la copa de
Rubin, se pueden percibir dos aspectos del todo. Uno no es mejor que el
otro. El blanco depende del negro y viceversa. Pero uno no es mejor que
otro, no son contrarios ni opuestos. Se necesitan para vivir, para
formar su propia individualidad y para formar un todo engrandecido por
sus detalles. Es una dependencia, una necesidad de dos aspectos de un
mismo todo (nunca contrarios). Son necesarios ambos, se necesitan el uno
al otro. Se dan vida. Nos resulta más fácil limitar la percepción y ver
las partes juzgándolas pues es lo que nos han enseñado. Es nuestra
mente. Lo dividimos en polos para contemplarlo y después analizarlo. Es
realmente necesario analizarlo? Son conceptos subjetivos. Lo que para
uno es calor, para otra persona es frío. No tienen la misma sensación
térmica de 20 grados un esquimal o un habitante del trópico. Qué es
arriba y qué es abajo? Lo que para un habitante de Europa es arriba (el
cielo), eso mismo es el abajo de un habitante de Australia. Depende del
punto de vista o de donde estemos. Qué es fuerte y qué es débil? Pues
depende de la percepción del momento y de con qué lo comparemos. Por
tanto, son sensaciones subjetivas, sujetas a comparación para emitir un
valor, muchas veces educado desde antiguo. Y… que es luz y oscuridad?
O… qué es bueno y malo? Son conceptos que varían totalmente de una
persona a otra, de una cultura a otra, de una experiencia a otra. Veamos
otro ejemplo de polaridades muy instructivo. Mira tu cuerpo, observa
qué polaridades hay… puede que veas la parte alta de tu cuerpo y la
baja, la parte derecha e izquierda, dentro y afuera, parte frontal y
dorsal,…. Mira dentro de ti y observa algo que haces 24 horas al día por
toda tu vida: respirar. La respiración se compone de dos polaridades
que son inspiración y expiración. Son complementarios! son ambos
necesarios ! ambos se necesitan y forman parte de un todo. En la
respiración, uno de los polos necesita al otro para existir y para
formar un todo, una realidad.
Las polaridades son en realidad aspectos
levemente diferentes en tonalidad de una misma realidad. Muchas veces
decimos que del amor al odio hay un pequeño paso. No es lineal. Son como
aspectos de una cuerda circular que se encuentran. Aceptemos esas
partes pues existen. No neguemos el miedo o el odio. No podemos
resistir, sino asimilar. Y aceptando lo que consideramos como conceptos
menos atractivos, integrándolos, conseguiremos que no nos bloqueen, que
no nos dominen, y podremos elegir qué aspecto de una realidad queremos
vivir.
Necesitamos en este mundo las polaridades
para entendernos, para organizarnos, para vivir. Pero no son contrarios,
son interdependientes, son necesarios, diferentes aspectos de una misma
realidad. Aceptando estos aspectos, sin juzgar, sin valorar, podremos
libremente elegir en qué parte de estas realidades queremos vivir.
“Cuando se comprende que los opuestos son uno, la discordia se
disuelve en concordia, las batallas se convierten en danzas y los
antiguos enemigos se convierten en amantes.Estamos entonces en condiciones de entablar amistad con la totalidad de nuestro universo, en vez de seguir manteniéndolo dividido” (Ken Wilber)
FUENTE http://conscienciacuantica.com

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