martes, 25 de septiembre de 2012

El Gobierno blinda el Congreso: Todo listo para '"rodearlo" el 25-S pese ...


Casi todo está preparado para la convocatoria que llama a la ciudadanía a manifestarse este martes en las inmediaciones del Congreso de los Diputados para denunciar el "secuestro" al que actualmente está sometida la democracia y hacer ver al Gobierno que es "el momento de irse". Las promotoras de esta iniciativa, la coordinadora 25-S --en la que ha confluido el 15-M-- y la plataforma ¡En Pie! --con integrantes más cercanos a partidos de izquierda como IU u organizaciones sidicales como el SAT de Sánchez Gordillo--, que mantuvieron ciertas divergencias en un principio, ultiman los detalles de esta cita en varias asambleas que tendrán lugar durante esta tarde.

La derecha mediática y algunos políticos conservadores se han encargado de calentar la convocatoria con declaraciones más o menos encendidas. Las últimas las de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que ha comparado esta movilización con la intentona golpista del 23-F. La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha mantenido un doble juego. Por un lado, ha intentado criminalizar la protesta asegurando que detrás de la convocatoria hay "algún grupo cercano a la ideología nazi" o llamando "golpistas" a sus promotores. Por otro, ha autorizado de forma parcial las movilizaciones tras la petición que realizó un particular.

El "acoso policial" al que han sido sometidos los participantes de esta iniciativa ha sido muy criticado por sus promotores. Al menos ocho activistas están imputados por un presunto delito contra los altos organismos de la nación, penado con hasta un año de cárcel, y están llamados a declarar ante el juez Santiago Pedraz de la Audiencia Nacional. ¿El motivo? Haber participado en asambleas preparatorias y actos de difusión del 25-S como asistir a asambleas o portar una pancarta invitando a la convocatoria.

Además, según informaron a Público fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP), alrededor de 1.300 policías blindarán el Congreso en un operativo que empezará en la noche del lunes. El dispositivo tiene previsto desplegar un total de 27 grupos de efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los llamados antidisturbios, compuestos por 50 agentes cada uno. Madrid aportará un total d 11, todos los que hay disponibles en ese momento en la capital. Los otros 16 procederán de otros puntos de España.

Se establecerán varios perímetros de seguridad rodeando el edificio del Congreso de los Diputados por las calles adyacentes. El objetivo, según estas mismas fuentes, es establecer hasta cuatro filtros con los que controlar el paso de personas en las inmediaciones de la Cámara. El primer control policial se estima que podría situarse a unos 500 metros del Parlamento.

Lo promotores de esta jornada de protestas, a los que se ha intentado de forma interesada vincular con grupos violentos y con la extrema derecha, han repetido hasta la saciedad su apuesta por las vías pacíficas. "Partimos de la base de que sólo podemos ganar esta lucha de forma política y no de forma violenta", insisten en un texto en el que la coordinadora ofrece algunas directrices sobre cómo participar en la convocatoria y cómo reaccionar en el caso de que se produzcan incidentes con la policía.

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