miércoles, 7 de noviembre de 2012

2001, UNA ODISEA EN EL ESPACIO: la visión profética, poética y abstracta de Stanley Kubrick sobre el cambio de era

FUENTE http://www.elblogalternativo.com

“Sois libres de especular sobre el
significado filosófico y alegórico de 2001″
Stanley Kubrick
Sin duda, 2001 Una Odisea en el Espacio es una de las películas más enigmáticas y complejas de la historia del cine. Stanley Kubrick (director, productor, diseñador de los efectos visuales y, junto a Arthur C. Clarke, guionista del filme) depositó en toda su filmografía una ingente cantidad de mensajes abstractos que han calado en el inconsciente de muchos de nosotros.
En esta época que estamos viviendo, con toda esta cantidad de cambios que se están produciendo a todos los niveles, 2001 retoma un significado más que especial. Y es que más allá de su calidad cinematográfica, de sus méritos técnicos y del “boom” social que supuso en su día, el mensaje pone los pelos de punta. Kubrick dio una visión casi profética del cambio de era actual a través de imágenes (de las más de 2’20 horas de metraje sólo 40′ contienen diálogos), conceptos y visiones.
¿Qué fué lo que nos quiso contar Kubrick en su filme? Os invitamos a descubrirlo:

Es posible que para entender el significado simbólico de la película debamos antes contar algunos momentos de la trama. Si alguien no la ha visto, puede dejar el post para otro momento. Y si no, puede leer el argumento completo en esta web.
El mensaje de la película contiene una reflexión sobre los cambios de era en la historia de la humanidad, cómo se han producido y cómo se producirán. El símbolo de dichos cambios es un monolito rectangular de origen desconocido y de varios miles de años de existencia. Con él, Kubrick deja entrever la posibilidad de que inteligencia no humana haya intervenido o esté interviniendo en la evolución de la humanidad.
Dicho monolito siempre aparece acompañado de diversas alineaciones y conjunciones planetarias.
La primera parte de la película, titulada “El amanecer del hombre”, se sitúa en la prehistoria. El hombre todavía es muy primitivo y se detallan aspectos de su vida como la caza, la convivencia entre tribus y la lucha por la supervivencia.
La aparición del monolito es motivo de un avance en el hombre: el inicio de la utilización de huesos como herramienta. Ese salto evolutivo supone el inicio del desarrollo de la tecnología y la inteligencia concreta, el hemisferio izquierdo del cerebro. Esa etapa se considera como la ascensión de un escalón evolutivo.
En un momento de euforia el primate lanza la herramienta al cielo. Kubrick jugó con las imágenes y convirtió el hueso volando por los aires en una nave espacial. Significa un avance en el tiempo y el paso de una herramienta primaria y arcaica a una casi perfecta, el súmmum de la tecnología, el avance más importante de la humanidad.
La segunda parte de la película nos muestra los logros técnicos del hombre, la conquista del espacio. Tienen estaciones lunares, estaciones espaciales, vuelos tripulados al espacio con pasajeros… todo aliñado con el vals de “El Danubio Azul” de Strauss, que dota de un ambiente bucólico y armónico a las imágenes. Además de significar que el ritmo en el espacio en ningún momento puede ser controlado por el hombre.
Kubrick también nos quiere representar los tópicos de los Norteamericanos, el tono de superioridad y la supremacía que durante muchos años han querido imprimir en el mundo. Ello simboliza una parte de la humanidad que se auto complace de sus logros, que se cree en superioridad por lo que ha conseguido a nivel material y que gestiona y censura la información en función de sus propios intereses: La sociedad actual.
Ese hombre, ultra tecnológico y frío, descubre el monolito esta vez  enterrado en la superficie de la luna, a 12 metros de profundidad. Al desenterrarlo, el propio monolito empieza a emitir una señal dirigida a Júpiter.
El hecho de que se encuentre enterrado en la luna no es baladí. Arquetípicamente la luna simboliza el inconsciente inferior, los instintos, el pasado, las raíces. El hombre lleva construyendo su personalidad, su Yo Inferior, su mente concreta, desde la aparición del primer monolito. Ha desenterrado de su interior una semilla que le conducirá al próximo salto evolutivo, el salto hacia el Yo Superior, pues el Yo inferior ya está construido del todo. El símbolo del salto evolutivo se desentierra del propio inconsciente, haciéndolo visible y consciente, y el se humano se enfrenta a ello.
La imagen del monolito casi siempre va ligada a un coro vocal de hombres y mujeres muy disonante, sin melodía clara y con una estructura difícil de definir. Ese efecto está buscado para enfatizar la sensación de cambio. Es decir, en momentos de ese tipo se viven sensaciones y hechos desenfocados, poco equilibrados y muy extremos. La música refuerza esa sensación angustiosa, como de momento crítico.
La tercera parte de la película, “Júpiter y más allá del infinito”, nos revelará el mensaje final. Si en la parte anterior habíamos visto prodigios técnicos y científicos espectaculares, en esta se ven ampliamente superados.
El hombre ha mandado una expedición a Júpiter para averiguar qué es lo que está recibiendo la señal que emite el monolito de la luna. La nave está tripulada por un ordenador última generación llamado HAL 9000 que es capaz de imitar a la perfección cualquier tipo de acto e inteligencia humanos sin generar fallo alguno. En ella también viajan dos astronautas perfectamente adiestrados (el comandante Dave Bowman y el segundo Frank Poole) y 3 científicos en hibernación.
El ordenador HAL 9000 comete inesperadamente un error. Los astronautas pactan en secreto su desconexión en el caso que vuelva a fallar. Pero el propio HAL, en una espiral de paranoia, autocomplacencia y superioridad, averigua sus intenciones y decide intervenir asesinando a los 3 científicos y a uno de los astronautas. La mayor máquina jamas creada por el hombre, el mayor prodigio técnico creado a su imagen y semejanza, tiene sus mismas carencias… otra muestra simbólica que el nuestro desarrollo técnico ha tocado techo.
Finalmente el comandante Bowman logra desconectarlo. Absolutamente genial es la escena en que HAL acaba sintiendo un miedo atroz ante su desconexión y cantando una canción infantil.
Bowman sigue adelante con la misión hasta llegar a Júpiter. Júpiter simboliza la expansión, el crecimiento. Se le llama “el benefactor”. También representa la mente abstracta. Es pues una alegoría de que al final del camino existe un tipo de energía que vela por el crecimiento y por la abertura del hombre a nuevos horizontes, a nuevas ideas y a la exteriorización de ellas. No es casualidad que justamente ahora Júpiter esté sufriendo cambios e incidencias.
En ese momento se produce una alineación de planetas junto con el propio monolito, que está en la órbita de Júpiter. La capsula entra en un agujero de gusano y Bowman se adentra en un viaje…
…que finaliza viéndose a si mismo en un lugar en el que va envejeciendo paulatinamente, hasta que en su lecho de muerte aparece un monolito al que intenta tocar. Entonces, se convierte en un feto a punto de nacer.
Esa es probablemente la imagen de mayor carga simbólica del filme. Es una alegoría de la muerte interna que el hombre debe sufrir, para dar paso a uno nuevo. De ahí que Kubrick nos muestre un feto en desarrollo. El hombre técnico, supra desarrollado, con una inteligencia concreta muy potente, inmensamente preparado… debe terminar. El astronauta simboliza ese hombre. Su muerte debe dar paso a otro ser que comprenda el significado del universo, la conexión entre todas sus partes, el propósito evolutivo.
La película describe el momento evolutivo en que la humanidad se encuentra inmersa ahora mismo. Y lo hizo en 1968. Se adelantó en las imágenes desde el espacio (nunca antes se había visto la tierra en esa perspectiva), se adelantó en la idea de salto en la conciencia, se adelantó en vislumbrar los efectos del sobre desarrollo de la inteligencia artificial, en la posibilidad de la intervención de seres de otros sistemas…
Nos mostró un cambio de paradigma basado en abandonar la adoración a todo lo que es puramente material, a lo que supone el desarrollo tecnológico exacerbado, pues también falla, y a la técnica y a la tecnología como simple negocio.
Y mostró la entrada a un paradigma nuevo, de conciencia interna, de significado global, de funcionamiento de acuerdo a las leyes del universo. Un universo que desconocemos, que nos supera en todos los aspectos pero del que formamos parte…
… y con el que somos tremendamente irresponsables a juzgar por cómo nos comportamos y como eso influye en su funcionamiento.

Incluyo otro analisis de  El legendario investigador de las antiguas escuelas de misterio, William Cooper, explora los significados esotéricos de la pieza maestra de Stanley Kubrick, "2001: Odisea en el Espacio", y se adentra en los orígenes de las sociedades secretas modernas, 'los guardianes de los secretos de las Eras'

3 comentarios :

  1. Recomiendo otro analisis, muy similar:

    es.kubrick2001.com

    GENIAL.

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  2. Excelente un paso mas en mi conocimiento

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  3. Desde que ví la película 2001, odisea espacial, hace ya algunos años atrás, quedé muy intrigada con el manejo cinematográfico de todo un lenguaje cargado de simbolismos. Este artículo contribuyó a "llenar esos mis espacios en blanco".

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