martes, 6 de noviembre de 2012

Extraterrestres manipularon el ADN del Homo sapiens en el pasado remoto (Versión Científica)

TOMADO DE http://losarchivosdelatierra.com
Investigaciones colaborativas a partir de una reunión de científicos postulan que hay genes de más de 20 civilizaciones extraterrestres en el ADN humano. Estos científicos han continuado hasta el día de hoy  el trabajo del Dr. Francis Crick (Premio Nobel), y otros estudiosos en esta área. Ahora, los científicos están empezando a quejarse cada vez más sobre los intentos políticos para poner en peligro la integridad de sus trabajos, obviamente importantes para la humanidad. La liberación discreta de los resultados, es una forma evidente en el que los científicos tratan de hacer frente a las presiones políticas imperantes.
Tal es el caso del increíble descubrimiento del profesor Sam Chang mientras trabajaba para el Proyecto Genoma Humano y sus discretas declaraciones en el 2007 para el Canadian National Newspaper. Pero antes de llegar ahí, un poco de historia...
Durante la década de 1960, el Dr. Francis Crick comenzó a preocuparse por los orígenes del código genético. En 1966, Crick tomó el lugar de Leslie Orgel en una reunión donde Orgel estaba supuesto a hablar sobre el origen de la vida. El Dr. Crick expuso su hipótesis sobre posibles escenarios por los que inicialmente un código simple, con algunos (pocos) tipos de aminoácidos podría haber evolucionado hasta convertirse en el código más complejo utilizado por los organismos existentes. En ese momento, todo el mundo pensaba de las proteínas como la única clase de enzimas y ribosomas aún no habían sido encontradas. Muchos biólogos moleculares estaban confundidos por el problema del origen de un sistema de replicación protéica tan complejo como el que existe en la actualidad para los organismos que habitan en la Tierra.
En la década de 1970, Crick y Orgel profundizaron sus estudios sobre la posibilidad de que la producción de los sistemas vivientes a partir de moléculas puede haber sido un evento muy raro en el universo, pero una vez que dicho sistema se había desarrollado podría ser transmitido por formas de vida inteligentes que utilizan la tecnología de viajes espaciales, en un proceso que ellos llamaban "panspermia dirigida".
En el año 1990, el Proyecto Genoma Humano (PGH) fue fundado con un presupuesto de unos 90,000 millones de dólares y un plazo de 15 años bajo la dirección del Dr. James Watson, quien trabajando junto al Dr. Francis Crick, recibió el Premio Nobel en 1962. El PGH fue un proyecto de investigación científica con el objetivo fundamental de determinar la secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN e identificar y cartografiar los aproximadamente 20,000-25,000 genes del genoma humano desde un punto de vista físico y funcional.
Controversial en su naturaleza, pocos saben que los resultados actuales del PGH son consistentes con las teorías del Dr. Francis Crick. El profesor Sam Chang, discretamente dió a conocer sus conclusiones en el 2007, cuando trabajó como líder de investigación para el Proyecto Genoma Humano. A continuación, una traducción del titular y las declaraciones del profesor Chang para el Canadian National Newspaper:
Un grupo de científicos e investigadores que trabajaban en el Proyecto Genoma Humano indican que hicieron un descubrimiento científico asombroso: Ellos creen que las llamadas secuencias no codificantes en el ADN humano (que constituyen un 97% del mismo) son nada menos que códigos genéticos de formas de vida extraterrestres. "Las secuencias no codificantes son comunes a todos los organismos vivos en la Tierra, desde los mohos, a los peces, hasta los seres humanos. Sin embargo, en el ADN humano, estas secuencias no codificantes constituyen la mayor parte del genoma total", dice el profesor Sam Chang, líder del grupo.
El profesor continúa explicando: "Las secuencias no codificantes, conocidas originalmente como 'ADN basura', fueron descubiertas hace años, pero sus funciones siguen siendo un misterio hoy día. La abrumadora mayoría del ADN humano es de origen extraterrestre. La 'aparente basura genética extraterrestre' meramente disfruta del paseo contando con el duro trabajo de los demás genes activos, pasados ​​de generación en generación" dijo Chang.
Después de un análisis extenso con la ayuda de otros científicos, programadores informáticos, matemáticos y otros eruditos, el Profesor Chang se había preguntado si el aparente "ADN basura" fue creado por algún tipo de "programador extraterrestre". 
El profesor Chang continúa diciendo: "Nuestra hipótesis es que una forma de vida extraterrestre más avanzada se ocupó de crear nuevas vidas y plantarlas en diversos planetas. La Tierra es sólo uno de ellos. Tal vez, después de la programación, nuestros creadores nos hicieron crecer del mismo modo que nosotros hacemos crecer bacterias utilizando placas de Petri. No podemos saber sus motivos - si se trataba de un experimento científico, o un modo de preparar nuevos planetas para la colonización, o si es un proyecto a largo plazo destinado a sembrar vida en el universo".
El profesor Chang indica además que "si nos ponemos a pensar en términos especulativos, los 'programadores extraterrestres' estarían trabajando -muy probablemente- en un "gran código", y la implementación del mismo bien podría constar de varios proyectos, y los proyectos habrían producido diversas formas de vida para diversos planetas. Ellos habrían estado tratando también varias soluciones. Escribieron "el gran código" y lo ejecutaron, tal vez no les gustó una función, la cambiaron o añadieron una nueva, la ejecutaron de nuevo, hicieron más mejoras, lo intentaron de nuevo una y otra vez, quien sabe?".
El equipo de investigadores del profesor Chang concluye especulativamente que, "los evidentes 'programadores extraterrestres' pudieron haber sido 'ordenados' a cortar todos sus planes idealistas para el futuro cuando se concentraron en el 'Proyecto planeta Tierra' quizás para cumplir con un plazo apremiante. Es muy probable que en una precipitación evidente, los 'programadores extraterrestres' pudieron haber cortado drásticamente el gran código y ejecutaron un programa más básico para el planeta Tierra".
El profesor Chang es solamente uno de muchos científicos y otros investigadores que han estudiado los posibles Orígenes Extraterrestres de la Humanidad. Por ejemplo, en el 2004, el profesor Paul Davies, del Centro Australiano de Astrobiología de la Universidad Macquarie en Sydney, declaró que "cree que una 'tarjeta de bienvenida cósmica' podría haber quedado en cada célula humana producto de una intervención extraterrestre en los seres humanos a nivel genético en el pasado remoto. El mensaje cifrado sólo será descubierto cuando la raza humana tenga la tecnología para leer y entender nuestro código genético".
Sin embargo, tan solo 3 años después, los coordinadores del Proyecto Genoma Humano encontraron evidencias del contacto extraterrestre con los seres humanos a través de las pruebas de ADN. El profesor Chang y sus colegas investigadores observan no obstante, que la programación extraterrestre contiene lagunas en la secuenciación del ADN, precipitados por la hipótesis de que hubo "una carrera" para crear vida humana en la Tierra.
El profesor Chang indica además que "Lo que vemos en nuestro ADN es un programa que consta de dos versiones, un gran código y un código básico". Esto es consistente con los trabajos del Dr. Francis Crick mencionados al principio de este artículo (un código simple y otro más complejo). El profesor Chang afirma entonces que el primer programa no fue escrito ni ejecutado aquí en la Tierra, y esto es ahora un hecho verificado. El segundo hecho es, que los genes por sí solos no son suficientes para explicar la teoría de la evolución. "Debe haber algo más en juego".
"Tarde o temprano", el profesor Chang dice que "tendremos que luchar a brazo partido con la noción increíble de que cada vida humana sobre la Tierra lleva el código genético de su primogénito extraterrestre y que la evolución no es lo que pensamos que es".
Por último, en septiembre del año 2009, científicos del Instituto Gladstone de Enfermedades Cardiovasculares publicaron en la prestigiosa revista científica Nature los resultados de una investigación genética que vinculan el corazón del ser humano al de los reptiles. Y entonces? No sólo venimos del mono sino también de reptiles?! Aquí hay gato encerrado!
Fuentes: The Canadian National Newspaper 12 - Mail & Guardian Online - Nature

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