viernes, 1 de febrero de 2013

Indultan a Emilia, la madre que usó una tarjeta ajena para dar de comer a sus hijas

El Gobierno ha indultado a Emilia Soria, la joven de Requena (Valencia) condenada a un año y 10 meses de prisión por gastar 200 euros en pañales y comida hace cinco años utilizando una tarjeta de crédito que se encontró en la calle. Se le conmuta la pena por 30 días de trabajos en beneficio de la comunidad.

Fuentes del Gobierno han confirmado a 20minutos.es que la decisión entró esta mañana en la reunión del Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio de Justicia, al margen de que se conociera, también esta misma mañana, que el Juzgado de Ejecución Penal número 13 había “inhabilitado la ejecución de la pena”, según el abogado de la joven, por un “fallo técnico” en el proceso. Es decir, por un defecto de forma.
El Gobierno ha tomado esta decisión pese a los informes “desfavorables” de la Sala del tribunal y del Ministerio Fiscal. Las mismas fuentes confirman que el Gobierno resolvió recientemente -el mes pasado- de la misma manera un indulto sobre un caso muy similar al de Emilia Soria.
Aquel caso se refería a dos mujeres que en 2010 se encontraron una cartera y utilizaron la tarjeta de crédito para hacer diversas compras. Una de las mujeres fue condenada a dos años y seis meses de cárcel por un delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurso ideal con delito continuado de estafa, mientras que a la otra le correspondió la pena de dos años y cinco meses de prisión. El Gobierno conmutó sus penas por otra única de dos años de prisión.
Las de hoy del juzgado y el Gobierno son dos decisiones totalmente “independientes”, explican las fuentes, que añaden que los indultos se estudian por el Gobierno de forma cronológica y que este viernes el Consejo de Ministros ha debatido el tema porque así tocaba. Una cosa “no afecta” a la otra, salvo por el hecho de que la decisión del juzgado evitaría que Emilia Soria cumpliera los trabajos en beneficio de la comunidad al suspenderse la ejecución de la condena.
Estaba previsto que esta mujer, madre de tres niñas (cuando se produjeron los hechos tenía dos), ingresara en la cárcel en menos de dos semanas.

“Ni me lo creo todavía”

Soria reconoció recientemente que “la necesidad” le llevó a gastar un dinero que no era suyo porque “no sabía el tiempo que tardaría en volver a tener dinero para llenar la nevera”, aunque no dudaba en decir que la condena le parecía “excesiva” porque no entendía “cómo indultan a un conductor kamikaze que acabó con la vida de un joven y destrozó a una familia, y a mí, por 193 euros, me intentan meter presa”.
Su familia inició una campaña de recogida de firmas en Internet pidiendo el indulto para Emilia, que actualmente suma más de 165.000 apoyos.
Emilia fue condenada a un año y 10 meses de prisión por un delito de falsedad en documento mercantil y a otros seis meses de prisión por estafa, este último delito conmutado por una multa de 900 euros (de los que ya ha pagado 500) y seis meses de trabajos para la comunidad que cumple barriendo las calles de su pueblo.
La segunda de las penas fue conmutada por trabajos a la comunidad y al pago de una multa de 900 euros, que todavía está cumpliendo, pero no sucedió lo mismo con la primera, a juicio del letrado, por “un error técnico”, ya que se la sustitución de la pena se pidió “fuera de plazo”. Con la decisión del juzgado el caso quedaba cerrado porque, según el abogado, la resolución judicial es firme “en solo cuatro días”.
La joven valenciana ha explicado que su abogado le ha comunicado la noticia cuando estaba recogiendo firmas para solicitar, precisamente, su indulto ante los juzgados de la Plaza de Castilla, en Madrid, junto a su marido. Soria ha asegurado que se encuentra “muy contenta, ni me lo creo todavía”, y ha agradecido la ayuda que ha recibido para conseguir esta resolución porque considera que la condena que le habían impuesto “no era justa”.
Según su abogado, Emilia reunía los requisitos necesarios para que no tuviera que entrar en prisión puesto que la pena impuesta no superaba los dos años, no tenía antecedentes penales y no existe “habitualidad” en el delito.
Fuente : 20 minutos

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada