viernes, 1 de marzo de 2013

EL SUEÑO. LA GLÁNDULA PINEAL, SEROTONINA Y MELATONINA


El acto de dormir es el que nos repara y nos permite recuperarnos con mayor efectividad. Este proceso tiene lugar gracias a la función de la Glándula Pineal, localizada en el centro del cerebro y que segrega Melatonina para curarnos. La melatonina se crea por la noche, únicamente en circunstancias muy concretas que le indican al cuerpo que no hay peligro y que tiene tiempo de realizar el proceso. Una vez empezado el proceso, solo es hasta las 5 o 6 horas que tenemos la punta máxima de segregación, momento en que realmente nuestro cuerpo puede curarse con muchísima facilidad.


Pero como la Glándula Pineal solo segrega melatonina en condiciones especiales, vale la pena repasarlas con atención:

Para empezar, la segregación de melatonina solo se inicia una vez terminadas todas las otras funciones básicas, especialmente la digestión. Por ello, si nos acostamos con la barriga llena, tardaremos mucho en iniciar la actividad segregadora y tendremos pocas oportunidades de recuperarnos con éxito. Comer poco también ayuda a reducir la digestión, además de alargar nuestra vida y darnos mayor salud.

En segundo lugar, la glándula Pineal necesita que la temperatura ambiente sea ligeramente fresca. Así que las calefacciones altas en invierno no favorecen para nada el efecto recuperador del dormir.

En tercer lugar, la segregación de melatonina solo se produce si no hay luz. Si estamos cansados cuando nos levantamos, quizá una de las causas sea la excesiva contaminación lumínica de la calle, o alguna luz que dejamos encendida en nuestra casa.
Existe una cuarta y última condición que resulta más compleja de explicar. Durante todo el día recibimos la luz solar, una luz que llega con distinta longitud de onda y que por la mañana nuestros ojos la perciben con una gran componente azul. Al mediodía la luz que nos llega tiene una componente muy alta de verde (en realidad, las plantas son verdes también para repeler esta onda durante las horas de más calor). Por la tarde, el sol va tomando un color naranja que finalmente termina en rojo en la puesta de sol. Pues bien, cuando nuestro cerebro recibe ondas azules (amanecer), genera Serotonina para despertarnos. Pero solo si nuestro cuerpo ha recibido la luz roja, empezará la producción de Melatonina.

La importancia de este dato radica en que cualquier exposición a luz blanca o azul que recibamos después de haber visto la luz naranja / roja del Sol, inhibirá la producción de melatonina por la noche. ¿Y qué luces azul o blanca tenemos en casa que pudieran causarnos tal bloqueo? Principalmente el ordenador (sobretodo las pantallas LCD y LED) y los televisores. Curiosamente, también las luces florescentes tienen una gran componente blanca y no deberíamos usarlas para leer justo antes de dormir. Las bombillas de bajo consumo que estén por debajo del 90% de IRC son más perjudiciales que las de toda la vida, y quizá podamos usar LED con más de 2,200K de calidez.
Sin embargo, lo mejor para leer o iluminar una vez se haya puesto el Sol son las luces claramente rojas y naranjas, como las lámparas de Sal o las antiguas bombillas rojas. Incluso es bueno tener estas luces en el lavabo por si necesitas levantarte por la noche, porque otro tipo de luces no permitirían seguir con la segregación de melatonina una vez levantados.

Para terminar, es importante darnos cuenta de que hoy en día tenemos una gran capacidad para abstraernos de la luz solar y seguir nuestro ritmo diario independientemente de estación, mes o incluso momento del día. Pero solo cumpliendo las 4 condiciones, nuestro cuerpo será capaz de generar Melatonina y recuperarnos más fácilmente de enfermedades y cansancio. Si eres agnóstico ante esta explicación científica, te recomendaría que empezaras hoy mismo a cuidarte más, e intentar disponer de las 4 condiciones antes de acostarte.

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