miércoles, 8 de mayo de 2013

Despiertos en un mundo somnoliento

De niña, tenía un sueño recurrente en el que yo era la única persona viva en el mundo. Caminaba por las calles silenciosas, buscando gente, pero no había nadie. Era un sueño atemorizante porque yo estaba muy sola y no había nadie con quien hablar ni que cuidara de mí. Ahora, de adulta, sé que este sueño se relacionaba con lo que muchos Índigos y Cristales experimentan, estar despiertos en un mundo que está parcialmente o totalmente dormido. Este conocimiento se experimenta como sentirse muy solos, sin apoyo, incomprendidos y sin conexiones fuertes y profundas con personas afines. Por haber nacido despiertos, somos muy conscientes del estado de somnolencia de los demás y ya que no podemos conectar con ellos, nos sentimos muy solos. Pero esto podría ser un error de percepción de nuestra parte porque no estamos necesariamente aquí para despertarlos, sino que podemos darles razones para despertar cuando tenemos la percepción correcta de nuestro propio estado de estar despiertos.
Los Índigo y Cristal, tanto de las generaciones mayores como, ciertamente, los nacidos desde principios de los 90s, nacieron despiertos, lo que significa que ellos saben que hay más en la vida y vivir que lo que percibimos con nuestros sentidos físicos. La mayoría son muy intuitivos, empáticos y sensitivos, lo que es a la vez una bendición y un desafío. Una bendición porque perciben el mundo de una manera mucho más profunda, iluminada e infundida por el espíritu. Un desafío porque también son conscientes de cuánta gente en el mundo está somnolienta, inconsciente, y no son conscientes de que no son conscientes. Y ellos sienten que deberían hacer algo al respecto para despertar a la gente y hacer una diferencia en el mundo. Pero, ¿significa eso despertar a la gente o dejarlos dormir hasta que estén listos? ¿Quién decide cuándo es el momento para que esto ocurra?
Algunos Índigos sienten que ellos deberían ser la alarma del despertador, otros se sienten más cómodos siendo el botón para pausar la alarma. Algunos Cristales esperan a que el mundo despierte antes de ellos hacer cualquier cosa, otros se pierden en su desesperación por un mundo que necesita amor pero no está abierto a él. El desafío que ellos, y todos los que están despiertos, deben enfrentar es ser la diferencia en un mundo que necesita ver un nuevo camino antes de que esté dispuesto a considerarlo como una opción a los ya existentes. Estar despiertos nos hace conscientes de lo que necesita cambiar en el mundo. La verdad que aprendemos, que a veces nos lleva a pensar que nuestros esfuerzos no son apreciados, es que las personas despiertan cuando están listas, y no antes. Ser la diferencia es lo que va a despertar al mundo a su propio potencial.
Nosotros somos la diferencia cuando le mostramos al mundo las posibilidades que están disponibles, no diciéndoles que están dormidos, sino mostrándoles lo que es estar despiertos. Cuando presentemos una alternativa que sea tan atrayente y mucho más satisfactoria que estar dormidos, el mundo despertará porque tendrá una razón para hacerlo (algo que no entendemos cuando ya estamos despiertos). Haber nacido despiertos no significa que tengamos que decirle al mundo que está dormido hasta que éste decida despertar de su letargo. Más bien, véanlo como tener la capacidad, actitud mental, dones y comprensión para mostrarle al mundo por qué es mucho más dichoso y satisfactorio estar despiertos en vez de estar dormidos, y el mundo elegirá despertar.
Por Jennifer Hoffman
Traducción: Margarita López
Edición: El Manantial del Caduceo
Fuente: http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm


Fuente: http://www.leycosmica.org/profiles/blogs/despiertos-en-un-mundo-somnoliento#ixzz2SgAfIbtk

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