jueves, 16 de mayo de 2013

“Economía del bien común”, un modelo de economía con futuro por Christian Felber





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Según una encuesta de la fundación Bertelsmann, el 80 por ciento de los alemanes y el 90 por ciento de los austriacos esperan un nuevo orden económico

La Economía del Bien Común cubre los elementos básicos de un sistema de orden económico alternativo y está abierto a la sinergia con sistemas similares. El objetivo es el crear un marco legal vinculante para la creación de valores de orientación empresarial y particular hacia el Bien Común, que dé incentivos a sus participantes.

El autor y activista político Christian Felber había desarrollado una alternativa a los sistemas actuales en su libro Nuevos valores para la economía (Deuticke, 2008), con el fin es escapar de la discusión estéril: “Quien está contra el capitalismo, está con el comunismo” y ofrecer un camino concreto y viable para el futuro. Más tarde estos fundamentos fueron pulidos por un, cada día mayor, círculo de empresarios, que junto con él, le dieron el nombre de “Economía del Bien Común” (Deuticke, 2010) en su nuevo libro.


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Economía del Bien Común

La Economía del Bien Común es presentada por Christian Felber como una alternativa tanto al capitalismo de mercado como a la economía planificada. El proyecto parte de unos criterios generales pero deber ser un modelo abierto que debe construirse entre todos sus miembros.

Principios legales de la Economía del Bien Común

Según Felber muchas constituciones y normas legales recogen el principio según el cual la actividad económica debe servir a los intereses generales y en general al bien común o bien público (‘’common good’’ en inglés y ‘’Gemeinwohl’’ en alemán). Así, por ejemplo la Constitución de Baviera en su artículo 151 indica que:7 8
Toda actividad económica sirve al bien común.
Para Felber la implantación de la economía del bien común equivaldría a adaptar la economía real capitalista (en la que priman valores como el afán de lucro y la competencia) a los principios constitucionales que recoge, entre otras, la Constitución de Baviera.

Principios de la Economía del Bien Común

La economía del bien común se debe regir por una serie de principios básicos que representan valores humanos: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión, entre otros.
Para los defensores de la economía del bien común, aquellas empresas a las que guíen esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir, frente a los valores del lucro y la competencia actuales.
En la economía real actual se mide el éxito económico con valores o indicadores monetarios como el producto interior bruto y los beneficios que dejan fuera a los seres humanos y al medio en el que vivimos. Estos indicadores no nos dicen nada sobre si hay guerra, se vive en una dictadura, si sobreexplotamos el medio, si se respetan los derechos humanos, etc. De la misma manera que una empresa tenga beneficios no nos indica nada sobre las condiciones de sus trabajadores ni sobre lo que produce ni cómo lo produce.
El balance del bien común mide como una empresa vive: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, la sostenibilidad ecológica, la democracia con todos sus proveedores y clientes. Por ejemplo, si la empresa promueve la esclavitud infantil, si hay desigualdad entre hombres y mujeres, si las rentas de los trabajadores están diferenciadas…
Finalmente, la evaluación de esos valores podrá permitir al consumidor escoger los productos.
Felber propone un límite a la propiedad privada y a la herencia.

Aquí presentamos los 20 puntos centrales:
1. La economía del bien común se basa en los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones: confianza, cooperación, aprecio, democracia, solidaridad. Según recientes investigaciones científicas conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad de los seres humanos.
2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las reglas del juego de afán de lucro y competencia por cooperación y contribución al bien común: Empresas que practican la cooperación serán recompensados. En cambio, el comportamiento competitivo conlleva desventajas.
3. El éxito económico no es medido por indicatores monetarios como el beneficio financiero o el BIP, sino con el balance del bien común (a nivel de empresas) y el producto del bien común (a nivel de sistema). El balance del bien común se convierte en el balance principal de todas las empresas. Cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común alcanzados. Mejorando los resultados del balance del bien común de las empresas en una economía nacional, mejorará el producto del bien común.
4. Las empresas con buenos balances del bien común disfrutarán de ventajas legales: tasas de impuestos reducidas, aranceles ventajosos, créditos baratos, privilegios en compra pública y a la hora de reparto de programas de investigación, etc. La entrada en el mercado se verá, por tanto, más favorecida para actores éticos y sus productos y servicios, que los de los no-éticos, indecentes y no ecológicos.
5. El balance financiero será el balance secundario. El beneficio financiero pasa de ser fin a ser medio. Éste sirve sólo para aumentar el ‘nuevo’ fin empresarial: Aportación al bien común. Los excedentes del balance financiero deberán utilizarse para: inversiones con plusvalía social y ecológica, devolución de créditos, depósitos en reservas limitadas, bonificación a los empleados de forma restringida, así como créditos sin intereses a empresas cooperadoras. No se utilizarán los excedentes para bonificar a personas que no trabajan en la empresa, adquisición hostil de otras empresas, inversión en mercados financieros (éstos dejarán de existir), o aportaciones a partidos políticos. En contrapartida, el impuesto sobre el beneficio empresarial será eliminado.
6. Como el beneficio financiero es ahora un medio, y deja de ser un fin, las empresas pueden esforzarse hacia su tamaño óptimo. No tienen que temer ser adquiridas, o sentirse obligadas a crecer para ser más grandes, más fuertes o con mayores beneficios. Todas las empresas están liberadas de la coerción de crecer y tragar.
7. Exisitiendo la posibilidad de aspirar sin miedo al tamaño óptimo, habrá muchas empresas pequeñas en todas las ramas. Como no tienen que crecer más, les será más fácil cooperar y practicar la solidaridad. Se pueden ayudar mutuamente con conocimientos, tecnología, encargos, personal o créditos sin interés. Serán recompensadas con resultados del balance del bien común positivos. Las empresas van formando una red de aprendizaje solidaria, la economía se transforma en un sistema win-win.
8. Las diferencias de ingresos y patrimonios serán limitadas: Ingresos máximos de por ejemplo 20 veces el salario mínimo. Propiedades que no excederán p. ej. los 10 millones de euros, el derecho de cesión y herencia, 500.000 euros por persona, en empresas familiares a 10 millones de euros por hijo. El excedente sobre estos límites serán repartidos a través de un “fondo de generaciones” como “Dote democrático” a las siguientes generaciones: igualdad de capital inicial significa mayor igualdad de oportunidades. (Los márgenes exactos deberán ser definidos democráticamente en una asamblea económica.)
9. En grandes empresas a partir de un elevado numero de empleados (por ejemplo, más de 250) los derechos de decisión y propiedad pasan parcial y progresivamente a los empleados y ciudadanos. La población podrá ser representada directamente a través de “parlamentos económicos regionales”. El gobierno no posee derecho decisorio o de intervención en empresas publicas.
10. Esto es igualmente válido para los bienes democráticos, la tercera categoría de propiedad, junto a una mayoría de pequeños y medianos empresarios y grandes empresas de propiedad mixta. Por bienes democráticos entendemos instituciones económicas públicas en campos de enseñanza, salud, acción social, movilidad, energía, o comunicación: la infraestructura básica.
11. Un bien democrático importante es el banco democrático. Éste sirve, como todas las empresas, al bien común y, como todos ellos, controlado por la ciudadanía soberana y no por el gobierno. Sus servicios consisten en depósitos de ahorro garantizados, cuentas corrientes gratuitas, créditos de interés reducido y créditos de riesgo com plusvalía social y ecológica. El Estado se financia primordialmente a través de créditos sin interés del Banco Central. El Banco Central obtiene el derecho exclusivo de la creación de dinero y efectúa las transacciones de capitales internacionales para impedir evasión fiscal. Los mercados financieros en la forma actual ya no existen.
12. Siguiendo la propuesta de John Maynard Keynes del 1944, se establece una cooperación monetaria global a base de una unidad de calculación (p. ej. “globo”, “terra”) para el comercio international. A nivel local, monedas regionales pueden complementar la moneda nacional. Para protegerse de la competencia injusta, la UE inicia una zona de comercio justo (Zona del Bien Común) con estándardes harmonizados o con tarifas aduaneras correlacionadas con el resultado del BBC de la empresa productora. A largo plazo, la meta es una Zona del Bien Común en la ONU.
13. A la naturaleza se le concede un valor propio por lo cual no puede transformarse en propiedad privada. Quien necesite un pedazo de tierra para vivir, agricultura o comercio, se le cede una superficie limitada de forma gratuita o pagando una tasa de utilización. El uso de la tierra está condicionado a criterios ecológicos y al uso concreto. Esto será el final de la especulación inmobiliaria, el “landgrabbing” (apropriación de grandes superficies por multinacionales u otros países) y el latifundismo. En contrapartida, se anula el impuesto sobre el terreno.
14. El crecimiento económico deja de ser un fin. Un nuevo objetivo será la reducción de la huella ecológica de personas privadas, empresas y naciones, hacia un nivel globalmente sostenible y justo. El imperativo categórico de Kant será extendido a la dimensión ecológica. Nuestra libertad de elegir un estilo de vida determinado encuentra su fin cuando limita la libertad de otros de elegir el mismo estilo de vida o por lo menos llevar und vida en dignidad. Personas privadas y empresas serán incentivadas para medir su huella ecológica y reducirla a un nivel globalmente sostenible y justo.
15. El horario de trabajo retribuido se verá reducido escalonadamente hacia la marca, deseada por mayoría de 30 a 33 horas semanales. De este modo queda tiempo libre para otros tres campos de trabajo de gran importancia: trabajo de relaciones y cuidados (niños, enfermos, ancianos), trabajo de crecimiento personal (desarrollo de la personalidad, arte, jardín, ocio), trabajo en la política y actividades públicas. Como consecuencia de este reparto más equlibrado entre las distintas actividades, el estilo de vida se hará más suficiente, menos consumidor, y más sostenible.
16. Cada décimo año en la profesión es un “año sabático” que será financiado a través de un salario mínimo incondicional. Las personas pueden hacer en este tiempo lo que quieran. Esta medida descarga el mercado de trabajo en un diez por ciento de la tasa de desempleo en la Unión Europea.
17. La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana debería poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por si misma, modificar la constitución y poder controlar las infraestructuras de abastecimiento: ferrocarril, energía, agua, correos, bancos. En una democracia real son idénticos los intereses de los representantes y los de la ciudadanía soberana. Requisitos para ello son derechos constitucionales de co-legislar y de controlar por parte de la ciudadanía soberana.
18. Todos los puntos angulares deberán madurarse a través de discusiones intensas en un amplio proceso de bases, antes de que se conviertan en leyes elaboradas por una asamblea económica directamente elegida; su resultado se votará democráticamente por la ciudadanía soberana. Lo que sea aceptado, se introducirá en la constitución y sólo podrá volverse a cambiar con el respaldo de la ciudadanía soberana. Aparte de la asamblea económica del bien común puede haber otras
convenciones para profundizar la democracia: asamblea para la educación, asamblea para los medios de comunicación o una asamblea para el desarrollo de la democracia.
19. Para afianzar en los niños los valores de la economía del bien común y poderlos practicar, el sistema de educación debería estar orientado igualmente hacia el bien común. Esto requiere otra forma de enseñanza y otros contenidos, como por ejemplo: emocionología, ética, comunicación, educación democrática, experiencia de la naturaleza y sensibilización corporal.
20. Debido a que en la economía del bien común, el éxito empresarial posee un significado muy diferente al que actualmente recibe, se demandan otras competencias de gestión. Las empresas ya no buscan a los gerentes más duros y ejecutivos de la “eficiencia cuántitativa”, sino a los más responsables y socialmente competentes, los más empáticos y sensibles que consideran la codeterminación como una oportunidad y un beneficio para todos.
La economía del bien común no es ni el mejor de los modelos económicos ni el final de una historia, sólo el paso siguiente hacia un futuro más sostenible, justo y democrático. Se trata de un proceso participativo, de desarrollo abierto que busca sinergia en procesos similares como: economía solidaria, economía social, movimiento de bienes comunes, economía del postcrecimiento o democracia económica. Juntando sus esfuerzos, una gran cantidad de personas y actores son capaces de crear algo fundalmente nuevo. La implementación de la visión requiere motivación intrínseca y autorresponsabilidad, incentivos económicos, un orden político-legal coherente, así como concienciación. Todas las personas, empresas y comunidades están invitadas a participar en la reconstrucción de la economía hacia el bien común.

Implantación del proyecto

La implantación del modelo teórico comenzó en octubre de 2010 con un grupo de empresas de varios países que participan activamente cumpliendo voluntariamente los requisitos del proyecto de economía del bien común. El grupo se ha convertido en un movimiento político que presiona al gobierno para que los principios teóricos se plasmen definitivamente en leyes.
 http://www.gemeinwohl-oekonomie.org/es/
Más información en: www.economia-del-bien-comun.org
Contacto: Ana Moreno: espania@economia-del-bien-comun.org


Video de Christian Felber: Christian Felber – La Economía del Bien Común




La Economía del Bien Común es tendencialmente una forma de sistema de mercado, en el cual las coordenadas de los motivos y objetivos de aspiración de las empresas (privadas) sean cambiadas de afán de lucro y concurrencia por contribución al Bien Común y cooperación.

Resultados de investigaciones contemporáneas muestran, que éstas alternativas, pese a los prejuicios asentados en el fondo, son compatibles con la “naturaleza del ser humano”. Más aún: la economía del bien común se construye en base a los valores que hacen florecer a nuestras relaciones: Confianza, Responsabilidad, Aprecio, Democracia, Solidaridad y Cooperación. Estos comportamientos humanos y sostenibles serán medidos por medio del Balance del Bien Común 4.0 y con una serie de alicientes y ventajas legales, desde el sistema, premiadas: la ambición del mercado será girada éticamente en sus polos.

Hoy en día se considera como primer criterio de éxito de empresa la ganancia financiera. En la Economía del Bien Común, no contará “finalmente el dinero”, sino el Balance del Bien Común. Entonces será cuando no sólo a las empresas les irá bien, sino también a todos los seres humanos y seres vivos.
Aquí puedes leer el proceso que comenzó el 1 de octubre del 2010 y aquí puedes bajar el Resumen de 20 puntos de la Economía del Bien Común.
El 5 de octubre de 2011 fueron presentados los resultados de los balances del bien común de las primeras 100 empresas pioner@s en una conferencia de prensa internacional. Todas las empresas están invitadas a participar en la aplicación del balance del bien común.

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Desde el comienzo del proceso en octubre del 2010 se han enganchado a éste miles de personas y 12 estados. Ya es un movimiento internacional, el cual se entrelaza a diferentes niveles:
> Redes regionales y locales: Campos de Energía
> Redes de competencia: Círculos de actores
> Empresas y organizaciones
> Municipios y Regiones
> Círculos de coordinación


MISIÓN Y VISIÓN


Visión del movimiento de la sociedad civil para una Economía del Bien Común La Economía del Bien Común se define como un sistema económico alternativo, el cual se construye en base a los valores de fomento del Bien Común. La Economía del Bien Común es una palanca de cambio a nivel económico, político y social – un puente entre lo viejo y lo nuevo.

*A nivel económico el movimiento desarrolla las alternativas concretas aplicables para empresas de diferente tamaño y forma legal.

*A nivel políticoel movimiento tiene como objetivo cambios legales que posibiliten una vida equitativa en cuanto a las necesidades de todos los seres humanos, seres vivos y de nuestro planeta Tierra.El propósito económico y la evaluación del éxito de las empresas se definirán en base a los valores orientados al Bien Común.

*A nivel social el movimiento es una iniciativa de concienciación para un cambio de sistema, que se basa en el “hacer” de tantos seres humanos como posible, en común y con valía. El movimiento da esperanza y ánimo para una actuación hacia el bien común de todos.La meta de nuestro trabajo es una buena vida para todos los seres vivos y el Planeta, apoyada por un sistema económico enfocado al Bien Común. La dignidad humana, la equidad y la solidaridad global, la sostenibilidad ecológica, la justicia social y la participación democrática son elementos substanciales para ello.
Se entiende como un proceso abierto en cuanto a sus resultados, participativo, de crecimiento local con efectos globales.


UNA PEQUEÑA HISTORIA DE LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN


¡Un proceso ascendente dónde participar!

383–322 a. de C.: ARISTÓTELES

En su obra “Política” (libro I, cap. 8 y ss.) el primer estudioso sistemático de la economía ya calificó de “contra natura” aquella forma de economía basada sólo en ganar dinero. En contraposición a ella definió aquel “bien equitativo”, beneficioso para la sociedad a la que se debe, es decir, el bien común (libro III, cap. 12, 1282). Esta alternativa requiere de todos un “buen comercio” para hacer posible el “buen vivir”.

106–43 d. de C.: CICERÓN

„El bien del pueblo debe ser la ley suprema.“ (De legibus III, 3, 8 )

1225–1274: TOMAS DE AQUINO

Definió el bien común como “bonum commune” y en consecuencia “toda ley debía estar encaminada necesariamente hacia ese bien común.” (“Summa theologiae” Prima Secundae, quaestio 90, articulus 2). Desde entonces este concepto juega también un papel central en la doctrina social cristiana.

1646–1716: GOTTFRIED WILHELM LEIBNIZ

También en su opinión lo justo es servir al bien común, concebido como Bien común Universal al incluirlo explícitamente dentro del mantenimiento y prosperidad de todo el universo en su conjunto. (Nova methodus discendae docendaeque Jurisprudentiae, libro I, § 35; libro II, § 14)

1712–1778: JEAN-JACQUES ROUSSEAU

En su obra principal “Del contrato social o Principios del estado de derecho” (libro II, Cap. 3) especifica que la voluntad general (volonté générale), encaminada hacia el bien común, es la base de todo poder político legítimo. No hay que confundir la voluntad general con la suma de todos los intereses particulares de cada individuo, o volonté particulière.

1921–2002: JOHN RAWLS

Según su “Teoría de la justicia” (1971) el bien común de una sociedad sólo se garantiza a través de “dos principios” fundamentales: la “igualdad de derechos y obligaciones” para todos, y la máxima de que “las desigualdades sociales, como diferentes grados de poder o riqueza sólo pueden justificarse cuando de ellas se derivan ventajas para todos, especialmente para los miembros más vulnerables de la sociedad.”

1946: CONSTITUCIÓN DE BABIERA

En su artículo 151 la Constitución del estado federal de Babiera establece que: „Toda actividad económica sirve al bien común.“

2001: „ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN“

Joachim Sikora de Bonn junto con Günter Hoffmann esbozan sus „Visiones de una economía del bien común“ sobre la base de monedas regionales, tasas por desvalorización, ingresos orientados a la productividad y reforma del suelo. Desde aquí accederá a la web de Joachim Sikora.

2006: „50 PROPUESTAS PARA UN MUNDO MÁS JUSTO“

En esta publicación crítica con la actual globalización (8ª edición) Christian Felber presenta medidas concretas para modelar una economía global más humana, democrática y ecológica. Aun cuando apenas se cuestionó la coherencia de su contenido, sí generó recelos sobre si las propuestas se dirigían contra valores como „eficiencia“, „crecimiento“, „beneficio“, „éxito“, „competitividad“ y „libertad“.

2008: „NUEVOS VALORES PARA LA ECONOMÍA“

La respuesta a estas cuestiones fue un nuevo libro donde se analizan y deconstruyen los „valores tótem“ del mercado. Después de desprenderse del lastre ideológico queda expuesto el esquema con las líneas directrices de un nuevo orden económico, publicadas más adelante en el último capítulo del libro.

2008: GRUPO DE EMPRESARIAS ATTAC

Atraídas por las alternativas expuestas en „Nuevos valores para la economía“ un grupo de alrededor de una docena de empresarias propuso, a) afinar las ideas del esquema inicial y b) colaborar en su implementación. Este grupo estuvo trabajando sobre el modelo durante casi dos años hasta que en agosto de 2010 nació la „Economía del bien común“.

AGOSTO DE 2010: EL LIBRO „LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN“

La editorial vienesa Deuticke publica el libro. En el apéndice del libro aparecen ya 70 empresas como primeras subscriptoras, en un principio el objetivo era encontrar entre 30 y 50 firmantes.

6 de OCTUBRE DE 2010: SIMPOSIO

Las empresarias de Attac se dan a conocer por primera vez al público y organizan el simposio „Repensar la empresa“. En la primera „ampliación del círculo“ queríamos probar cómo se acercaban a la idea de economía del bien común las empresas de espíritu abierto. Se confiaba en reunir a unas 50 empresas y vinieron 100, 20 de las cuales conformaron el grupo de pioneras. Así comenzó el proceso de la „Economía del bien común“ .

31 DE DICIEMBRE DE 2010

El grupo de las empresas colaboradoras creció rápidamente: a finales de 2010 había registradas como promotoras 150 empresas, y el grupo de las entidades pioneras ascendió hasta 50. En muchas regiones surgieron los primeros „campos de energía“ de personas comprometidas con la implementación de la Economía del bien común.

21 DE ENERO DE 2011: MATRIZ 2.0

Sobre la base de Matriz 1.0, versión publicada en el libro, se hizo una encuesta a las empresas pioneras del proyecto. Un equipo específico recopiló la información proporcionada por estas empresas y redactó la versión 2.0 a finales de enero de 2011. El plan de ruta quedaba perfilado: la versión 3.0 debería estar lista a principios de verano y servir de balance para 2011. Posteriormente nuevo feedback y redacción del balance 4.0 para el „año II“: 2012.

9 DE FEBRERO DE 2011: UNIÓN

En un encuentro entre empresarias de Attac y otros grupos incorporados se estudió y decidió la estrategia a seguir: la Economía del bien común se hace „autónoma“. Una unión de promotores coordinará las diferentes „parcelas“ en el „Proceso global de la economía del bien común: empresas promotoras, pioneras, consejeras, auditoras, redactores, campos de energía, Unión.

18 DE FEBRERO: EMPRESAS PIONERAS

Poco tiempo más tarde se encuentran las empresas pioneras e intercambian las primeras experiencias. En conjunto elaboran la agenda hasta la conferencia de prensa de octubre en la que se presentará el balance.

FEBRERO DE 2011: CONSULTORES

A partir del círculo de empresas de Attac se constituye la plataforma de consultores. Su cometido es acompañar a las empresas pioneras a lo largo de todo el proceso, crear un oficio certificado y una academia de la Economía del bien común.

24 DE MARZ0 DE 2011: BALANCE DEL BIEN COMÚN LISTO

El empresario de software Paul Ettl crea a iniciativa propia una tabla para calcular los balances. Desde entonces se va completando continuamente y se puede consultar actualizada en las páginas web de las empresas pioneras.

6 DE ABRIL DE 2011: L‘ÉCONOMIE CITOYENNE

En la editorial parisina „Actes Sud“, responsable también de dar a conocer en Francia a Joseph Stiglitz y Naomi Klein, aparece la versión francesa de la Economía del bien común: „L’Économie citoyenne“.

19 DE ABRIL DE 2011: LOS PRIMEROS 10.000

La editorial Deuticke comunica que ya se han vendido 10.000. El libro va por su quinta edición. Está prevista la reedición completa del libro para la primavera de 2012.

18 DE MAYO DE 2011: PRIMEROS BALANCES

En un encuentro posterior las pioneras, cuyo número ya pasa de 70, presentan sus primeros balances. Conclusión: 50 criterios de Economía del bien común son muchos para el primer año, demasiados: es preferible reducirlos y, poco a poco, ir añadiendo nuevos cada año.

30 DE JUNIO DE 2011: BALANCE 3.0

Sobre la base de la información recopilada, y tras varias semanas de una actividad frenética, el equipo de redacción concentró el balance en 18 criterios. Para cada criterio hay una única ficha técnica y un apartado más extenso en el manual. El balance 3.0 es válido para el primer año 2011. Las fichas técnicas y el manual se actualizan continuamente.

13-17 DE JULIO DE 2011: ACADEMIATTAC

En los cursos de verano de Attac-Austria se organiza un seminario sobre economía del bien común compuesto de tres partes: Cuestiones básicas (valores, principio), cuestiones de aplicación (balance), cuestiones estratégicas (procesos, democracia).

25 DE JULIO: PERSONA DE CONTACTO PARA EMPRESAS PIONERAS

Günther Reifer se hace cargo del asesoramiento de las empresas pioneras. Desde ese momento es el principal interlocutor para todas aquellas preguntas y problemas de las empresas pioneras, y para aquellas que deseen serlo: pionierinnen@gemeinwohl-oekonomie.org

1 DE AGOSTO DE 2011: COORDINADORA DE ORGANIZACIÓN

Gracias a las generosas aportaciones de 15 empresas se ha podido financiar la contratación de una coordinadora de organización interna. La motivación de Barbara Stefan es tremenda, ha aportado energía, claridad, orden y apoyo a todo el proyecto: koordination@gemeinwohl-oekonomie.org

30 DE SEPTIEMBRE DE 2011: CONTROLES DEBEN HABER

Antes de publicar los primeros balances es preciso que sean revisados por agentes externos. En este primer año de balance I los auditores „sólo“ serán otras empresas pioneras y asesoras (especialmente aquellas empresas con resultados superiores a los 600 puntos). Más adelante serán las empresas auditoras de la economía del bien común las que realicen esta tarea.

5 DE OCTUBRE DE 2011: CONFERENCIA DE PRENSA

En Bozen, Graz, Linz, Klagenfurt, Munich, Salzburgo y Viena salen a lo público para presentar el modelo de Economía del bien común y los resultados de su primer balance. Anuncian además las primeras reivindicaciones políticas.

6 DE OCTUBRE DE 2011: PRIMER CUMPLEAÑOS

Un año después del simposio „Concebir de forma nueva la empresa“ se reúnen todos los participantes en el proceso de la economía del bien común para reforzar lazos, intercambiar experiencias, dialogar, mirar hacia el futuro y celebrar juntos el primer cumpleaños.

31 DE DICIEMBRE DE 2011: BALANCE 4.0

La conferencia de prensa nos conducirá a un segundo círculo de expansión y generará una nueva ola de feedback. El equipo de redacción “atrapará” toda esa información y la trasladará a la matriz del balance del Bien Cmún. La versión 4.0 servirá entonces como año de balance II: 2012.

2012 – 2015: HACIA LA ASAMBLEA

Probablemente en los años venideros se incorporarán al proceso y le seguirán dando forma miles de empresas. El balance se irá elaborando una vez al año. Como muy tarde el balance 10.0 se convertirá en el modelo para la asamblea de la Economía del Bien Común, elegida de forma democrática. Entre los cometidos de esa asamblea estará formular una ley sobre la que se pronunciará el soberano democrático – el pueblo -. Si el pueblo aprueba la ley, ésta será incluida en la Constitución, y sólo el pueblo soberano tendrá legitimidad para cambiarla.

1 comentario :


  1. ¿Conocéis la propuesta de la Economía del Bien Común? Aquí os dejo la web de un equipo que quiere realizar un documental sobre este movimiento en toda Europa.

    Espero que os interese

    http://bit.ly/VpES7s

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