domingo, 10 de abril de 2016

ÁNGELES CAÍDOS (ANTON PARKS)

Planeta azul se presenta de nuevo, esta vez, con el interesante relato de Anton Parks  en su obra CRÓNICAS DEL GIRKÚ en la cual se revela y evidencia como antiguas civilizaciones extraterrestres protagonizaron una larga historia de guerras, ocultas en el pasado remoto de la galaxia que tuvo repercusiones directas en la génesis de la raza humana en la tierra. Anton Parks, 175734_Papel-de-Parede-Nave-Espacial--175734_1600x1200adentrándose en la memoria de Saam, recuerda la conciencia de haber presenciado esos hechos. Un alboroto en las calles de Šalim (capital del Abzu) y una llamada !“Enki, Enki”! despertó a Sa’am/Enki de su descanso y lo llevó rápidamente hasta donde estaban reunidos las Ama’argi, los Nungal y los Anunna, muy excitados, mientras las naves voladoras de los Kingu pasaban sobre sus cabezas. Zehuti (Nungal, mano derecha de Sa’am) vino a encontrarse con Enki y rápidamente explicó: ¡un contingente Kingu estaba pidiendo asilo en el Abzu! Se requería una decisión inmediata de Enki. Solamente era posible una opción, aunque no estaba exenta de riesgos. A los Kingu se les prohibió permanecer en el Abzu, pero podían tomar refugio en las numerosas grutas y túneles naturales ocultos en la corteza terrestre. (¿Que conocemos sobre ellas hoy?) El Gigirlah real permaneció encendido hasta que las Ama’argi finalmente rindieron sus armas. Así es como un cierto número de Kingu llegó a refugiarse bajo las montañas de Uraš.  Muchas pinturas de la época representan el tema, siempre con los mismos elementos: ángeles rebelándose contra Dios y cayendo a la Tierra. Según la interpretación habitual, estos “ángeles que se portaron mal” 1(después de todo, ellos se opusieron a “Dios”, copularon con las criaturas humanas de Dios, etc…) están siendo castigados por sus pecados. Pero muchos acontecimientos podrían explicar esta memoria racial. Parks sugiere el exilio de algunos de los Kingu a refugios bajo la superficie de la Tierra, después de haber sido vencidos por An, Enlil y los Anunna, aunque ninguno de estos participantes podría ser denominado ángel de ningún modo. Y – que ironía – An, Enlil y los mismos Anunna, los aspirantes a dioses, fueron encadenados a la Tierra por los Diseñadores de Vida después de destruir a la Reina, Tiamata. Parks también cita la interacción entre los “ángeles” del dios de la Tierra (los Anunna, “ángeles de Yahvé”) y los Nungal (hijos de los Elohim). A continuación, una breve descripción de las Razas Extraterrestres referidas en Las Crónicas. En este esquema podemos ver las Razas de «Servicio a Sí Mismos» (Egoístas), y de «Servicio a Otros». Las primeras se organizan a modo de pirámide (jerarquía), mientras que las segundas se organizan a modo de círculo (sin jerarquía). LOS KADIŠTU («Antiguos Ensambladores de Vida»). También conocidos como los «Planificadores», los «Diseñadores de Vida» y los Elohim de la Biblia. El término hebreo Elohim, 2descompuesto en sumerio-acadio da EL.U.HI.IM, «Los Poderosos Exaltados que Mezclaron la Arcilla (o el Ser de Arcilla: el hombre)». Los Kadištu son los guardianes de lugares claves en el Universo, y Emisarios de la «Fuente Original». Su papel es unificar las especies del Universo. En esto, uno podría pensar en ellos como «Ángeles de Dios». Ellos han creado las diversas variedades de animales de la Tierra. Viven en el Angal (las Altas Dimensiones), y muy pocos de ellos pueden entrar a nuestra Tercera Dimensión. Esto no facilita el contacto directo y explica su modo indirecto de abordarnos. Tampoco interfieren en el desarrollo de razas en evolución. En cuanto a la Tierra, los Diseñadores de Vida parecen haberla dejado en manos de los Reptiles Gina’abul. Esto no sería un abandono, sino más bien un retiro transitorio, porque hasta este día, los Diseñadores de Vida no han cesado de mantener el ojo vigilante sobre su creación. A nivel humano, esto pareciera estar tomando demasiado tiempo, pero para los Diseñadores de Vida del Universo, esto no es nada. Ellos nos observan hoy más que nunca antes, y se comunican por medio de personas que contactan directa o telepáticamente. Pero tales comunicaciones deben ser tomadas con gran cuidado, por la posibilidad de una equivocada interpretación de lo que se ha recibido. Entre las Razas Kadištu, se encuentran los Abgal (Anfibios de Sirio), las Amasutum (Sacerdotisas Reptilianas), las Ama’argi (Amasutum Terrestres), los Ameli (Raza Semi-Etérica de Aldebarán), los Sukkal (Aves de Lira), y los Urmah (Felinos de Orión). En el idioma acadio, la palabra Qadistu evoca a una sacerdotisa de alto rango. Nugig, la palabra equivalente en sumerio, puede entenderse como «No Malvada», o también «La Imagen del Mal»: Prostitutas Sagradas. #LOS GINA’ABUL («Genuinos Ancestros del Esplendor»). La Familia Reptil. Su lugar de nacimiento estaba en la Constelación Draco, la cual ellos llaman Usu, pero numerosos conflictos que irrumpieron su historia dio como resultado la creación y separación de subrazas y su esparcimiento a través de nuestro sector de la Galaxia. Algunos permanecen en Usu, pero los Usumgal y la mayoría de las Amasutum están en la Osa Mayor, los Kingú en Aquila, los Musgir y los Miminu (Grises) en Lira, y algunas Amasutum son encontradas en Las Pléyades, en donde fueron también creados los Anunna. Y es la guerra la que ha atrapado a los Anunna en la Tierra.  LOS ABGAL («Grandes 3Sabios»). También conocidos por su nombre acadio Apkallu, y su nombre dogón Nommo. Es un subgrupo Kadistu, procedente del Sistema de Sirio. Son anfibios, de dedos palmeados y sangre verdosa, estando genéticamente emparentados con los Gina’abul. Su cráneo es levemente alargado, pero no como aquel del Gina’abul. Son idénticos a las representaciones sumerias de los Abgal, que se dicen, son los Consejeros de Enki. Anton Parks informa que esta imagen es la representación más cercana que tenemos del Abgal del Sistema de Sirio. Los Dogones, por supuesto, siempre han afirmado que Sirio era el hogar de los Nommo. Hace unos 60 millones de años, los Abgal se ocuparon de la fauna marina de la Tierra y sobre todo con las ballenas y delfines, cuyo papel principal era reequilibrar la tasa vibratoria del KI que estaba extremadamente 4baja en aquella época.  LAS AMAŠUTUM («Madres Lagarto»). Es un grupo de Sacerdotisas Kadistu, compuesto por hembras Gina’abul. Su símbolo está compuesto por dos serpientes entrelazadas, es decir, el Caduceo, palabra latina que deriva, precisamente, de Kadistu. Moran en varios puntos del Universo, como la Osa Mayor, Las Híadas, Las Pléyades y Orión. Cuando estaban privadas del papel reproductivo de los Šutum (Gina’abul machos), las Amasutum fueron capaces de preservar su línea y multiplicarse a través de la genética y su habilidad de clonar hasta el infinito. Y donde todos los Šutum acarrearon su material genético original sin variaciones, las Amasutum poseían una gran variedad de apariencias faciales y caracteres, haciendo a cada una de ellas un ser único y notable. El lapso de vida de las Amasutum es eterno, porque, al contrario que los Šutum, sus cuerpos periódicamente se someten al Gibil’lásu (renovación de la piel), similar al proceso visto en serpientes y otros reptiles. Hay rumores de que algunas de ellas pueden someterse a la muerte y a la resurrección.  Esta estatuilla pre-sumeria descubierta en Ur, representa a una hembra 5Gina’abul (es decir, una Amasutum). Parks está seguro que la forma de la cabeza es incorrecta, y está trabajando en una serie de dibujos que mostrarán el alargamiento extendiéndose hacia atrás. En todo caso, ella está usando una peluca.   Según Parks, todas las razas Ginaabul comparten esta apariencia general. Las variaciones están sobre todo en el color de la piel y el grado de alargamiento del cráneo. LOS ŠUTUM («Lagartos»). Son Gina’abul machos creados por Abzu-Abba para fecundar a las Amasutum, pero sus habilidades reproductivas estaban en declive. Ellos sufrían de una enfermedad desconocida. Originalmente obreros, trabajando para toda la raza de los Gina’abul. Hoy se encuentran en la Constelación de la Osa Mayor. Los círculos, como piedrecillas, en los hombros, son similares a aquellos que llevaban los altos dignatarios mayas. Para los maya, estos círculos simbolizan el OL, es decir la «percepción» o «conciencia», 6«el camino» y «la memoria». Al mismo tiempo, el OL maya es el equivalente el sumerio UL que evoca «el pasado», «un adorno», «una estrella», «el esplendor», y el verbo «resplandecer», al significar UL «privilegio» y «protección». Estos círculos o piedrecillas colocadas en los hombros de dioses sumerios y personajes maya de alto rango simbolizan los cristales, o ME en los cuales estaba almacenado el conocimiento de los «dioses»…Los Cristales de Cuarzo eran la clave para una clonación exitosa. LAS AMA’ARGI («Madres Brillantes que sostienen»). Un grupo Kadistu de Amasutum terrestres. Fueron creadas en nuestro Sistema Solar por las Amasutum de la Osa Mayor, seguramente clonadas de la Biblioteca Genética de su planeta. Tienen cola y piel oscura. Su nombre transporta el sentido de «Remisión de Daños Divinos», pero la estricta traducción del sumerio da el significado de «Madre Brillante que Sostiene (o Restaura)». Las Ama’argi y su Reina, Dìm’mege, viven en el corazón del Abzu (el Mundo Subterráneo), en la ciudad de Šalim («Corazón de la Eternidad»). Su misión original en la Tierra ha sido restaurar el planeta, el cual ha sido dañado por múltiples acciones militares y manipulaciones genéticas conducidas por los Kingú, como el desarrollo de los dinosaurios. En un período más tardío, las Ama’argi fueron dirigidas por su Reina, Dìm’mege, para supervisar a los esclavos humanos trabajando en los dominios agrícolas de los Anunna. El símbolo sumerio AMA, usado para formar el término AMA.AR.GI representa un pilar 7sagrado, atribuido a divinidades celestiales adoradas por lo humanos en un culto religioso. La estrella en medio indica «divinidad». LOS AMELI. Una Raza Kadistu Semi-Etérica, originaria del Sistema Aldebarán de Tauro, donde aún tienen sus bases. Permitió que los Usumgal mantengan una colonia de Miminus en su Sistema, pero los condujeron fuera después de la Gran Guerra. LOS NIM («Insecto Volador – Príncipe – Ser Elevado»). Son una Raza Kadistu con cabeza de insecto. En la Tierra, fueron los creadores de los artrópodos buceadores. Como habrá observado el lector, los diversos significados de la palabra Nim son bastante explícitos. LOS SUKKAL («Mensajeros»). Un subgrupo Kadistu con forma de pájaros, de la Constelación de Lira. Llamados «Primos de los Gina’abul». La palabra sumeria Sukkal significa «Mensajero». En las tradiciones sumerias y asirio-babilónicas, los Sukkal son humanoides con el cuerpo de un pájaro y largas alas en la espalda. El término griego «anggelos» también significa mensajero y se refiere a seres con funciones similares a las de los Ángeles bíblicos. En la Tierra, los Sukkal fueron responsables de la inserción de vertebrados 8ovíparos.  LOS URMAH («Grandes Guerreros – Leones»). También conocidos como «El Ejército de los Elohim». Son Guerreros Kadistu, de la Constelación de Orión. Tienen apariencia felino-humanoide. De hecho, Urmah, en sumerio, significa «León», y también «Gran Guerrero». Se los suele ver con garras, probablemente artificiales. Su logo es el león. Conforman el ejército o milicia principal de los Kadistu. Cuando hay situaciones difíciles y violaciones graves de las reglas, ellos son generalmente designados para restaurar el orden. Por esta razón, los Urmah fueron encontrados en varias ocasiones en nuestro Sistema Solar. Son considerados como soldados de último recurso, ya que pueden ser muy feroces. Ellos se retiran del combate sólo a petición del Consejo Superior. Hace 65 millones de años, los Urmah tuvieron la misión desgarradora de limpiar la Tierra de dinosaurios, dirigiendo un proyectil demoledor. Varias colonias Gina’abul, gobernadas por tres Reinas que escaparon de la Gran Guerra se encuentran colocadas cerca de los Urmah. Esto parece ser una situación excepcional, ya que los Urmah son bastante independientes. En cada caso, este reabordamiento ha traído frutos en la forma de una notable raza híbrida. Los Urmah han hecho lo mismo aquí con la Realeza Kingú, produciendo el Imdugud. Siempre que sea posible, los Kadistu que pueden evolucionar sin mucha dificultad en la Frecuencia KI, se unen y mezclan con especies que tienen dificultades para levantar su nivel de frecuencia. Esta actividad de los9 Urmah funciona para reequilibrar la conciencia Gina’abul a través de la mezcla con ellos.  LOS NAMLÚ’U («Inmensos Seres Humanos»). El Namlu’u es el Humano Original, creado durante la Era Secundaria: un ser extraordinario y casi omnipotente, multidimensional y dotado de asombrosa Clarividencia y Telepatía. Aparentemente, tienen existencia perpetua en alguna parte del Abgal (las Altas Dimensiones).  La Tradición Oral de los Lumwe de Zaire dice: «Los ancianos dicen que en el comienzo del mundo, Dios creó al hombre y le dio responsabilidad sobre todas las criaturas. Este hombre salía todos los días de su casa, muy temprano por la mañana, para visitar la propiedad de Dios – es decir, todo lo que se encuentra aquí en la Tierra. Y el siempre regresaba a casa muy tarde, por la noche, y muy cansado. Pero a pesar de su gran fatiga, él tenía que hacer este reporte a Dios, sobre el estado de salud de todas las criaturas». Son altamente respetados, porque combinaron el patrimonio genético de numerosas especies Kadistu. Los Namlú’u son andróginos, tienen aproximadamente 4 mts de altura, y pueden desplazarse muy rápidamente de una ubicación a otra a través 10527361_1045550348805250_3758231454875397087_ndel uso del Merkaba, el Campo de Luz individual. El término Merkaba significa «Carroza» en hebreo, pero esta palabra puede igualmente ser traducida en egipcio, como «Conexión entre Alma y Espíritu». El término Namlu’u fue usado por los «dioses» y los sumerios para designar a esta Humanidad Primordial. Más adelante, el término fue usado para referirse a los sumerios, quienes fueron los primeros humanos en Mesopotamia, aquellos que estaban en contacto con los «dioses». La partida de los Namlú’u de nuestra dimensión fue sincronizada con la llegada de los Anunna a la Tierra. Los Namlú’u son seres que reúnen capacidades no comunes. Ellos fueron creados «todos de una vez» por los Kadištu que sembraron vida en este planeta. Ellos eran, por decirlo así, los Guardianes de la Tierra antes de la llegada de los Anunna. Son textos gnósticos, tales como «El Libro Secreto de Juan», los que anuncian que este ser fue confeccionado por los «Creadores» a la imagen de Dios (la Fuente) y conformando su respectiva apariencia. Este Ser Primordial perfecto combinaba los varios poderes con los que ellos (los Creadores) habían sido dotados, tanto física como psicológicamente. LOS KINGÚ («Gobernantes sobre las Regiones»). En sumerio, «Gobernador sobre la Tierra (o Regiones)». Es la raíz principal de la veta de los Ginaabul. La mayoría de los Kingú poseen una marca en la frente, como un Tercer Ojo. Los hay de tres tipos: Blancos: También llamados Kingú-Babbar, Kingú Albinos o Kingú Reales. Conforman la Realeza, ubicada hoy en la Constelación del Águila. Son los más grandes de todos los Kingú, y entre todos los Gina’abul, son los que más cercanamente se asemejan a los seres humanos. Algunos poseen alas y cuernos, y otros no. No les gusta mezclarse con otros, porque se sienten superiores al resto de los Gina’abul. Su emblema es el Urin (el águila). 10983313_649944228461766_306502728049953863_oOriginalmente, el Kingú Albino era la autoridad dominante en la Constelación de Draco, donde crearon a los Usumgal. Posteriormente, emigraron con ellos a la Constelación de Lira. Pero en el tiempo de la Gran Guerra, emigraron a la Constelación del Águila, dejando a los Usumgal en Lira. Bajo un acuerdo con los Kadistu, algunos Kingú Albinos se establecieron en Tiamate (nuestro Sistema Solar). Por lo general, éstos no tienen alas ni cuernos. Para obtener autorización para trasladarse a Tiamate (nuestro Sistema Solar), los Kingú Albinos tuvieron que aceptar mezclar sus genes con la línea de los Kadistu Urmah, creando así una nueva especie: los Imdugud. Por lo general, los Kingú Albinos de Tiamate, no tienen alas y cuernos. Durante la Era Secundaria, llenaron la Tierra con diversas variedades de Husmus (Dinosaurios). A la llegada de los Anunnaki, entraron en conflicto con ellos y sus descendientes. Esto era conocido en tempranas civilizaciones humanas por todo el mundo, y representado en muchas obras de arte como águilas confrontando serpientes. Se rumorea que realmente han devorado a reptiles de otras razas, para ellos inferiores. También han sido siempre un problema para las Ama’argi, desde que su línea en Tiamate comenzó a desaparecer lentamente. Los Kingú Albinos de Tiamate no practican la clonación, sino que se reproducen por medios naturales. Mientras ninguna hembra fuera producida en el Sistema Solar, persistieron en secuestrar a ciertas Ama’argi, justo bajo las narices de los Kadistu. De todas formas, las Ama’argi detuvieron el secuestro, capturando algunos Kingú Albinos, y colocándolos a su servicio (aunque tratándolos bien). Desde entonces, las relaciones han sido más tranquilas. Rojos: Están justo por debajo de los Kingú Blancos en el Orden Social. Son Guerreros de piel rojiza, y tienen cola, cuernos y alas. Cuando los Kingú Blancos partieron de Draco, los Rojos permanecieron gobernando en su lugar. Al igual que sus pares albinos, son extremadamente arrogantes. Verdes: Trabajadores y Guerreros. Estos son los Kingú que toman parte en 10las batallas en Duku al final del Libro 1. Tienen piel verdosa, un poco más clara que la de los Anunna.  LOS IMDUGUD («Sangre Noble»). Emblema del Anzu Imdugud, simbolizando la herencia genética. Babilonia. La designación sumeria Imdugud significa «Alta Tormenta» o «Sangre Noble». Corresponde al Anzu o Zu de las Tablillas Acadias. Son una mezcla de Kingú Albinos y Urmah. Debido a la genética Urmah, poseen una cierta forma de sabiduría, y su cráneo es menos alargado que el de los Nungal y Kingú. Son representados emblemáticamente en imágenes sumerias y acadias como mitad águila y mitad león, simbolizando así sus raíces genéticas. Se asemejan a los humanos, son muy altos, tienen piel blanca como los Kingú Reales, y a menudo, ojos azules. Tienen una leve mirada «animal» en sus ojos, un aspecto que está conectado con sus genes. Emiten ladridos o sonidos de silbido. Se los suele ver con garras, probablemente artificiales. Como los Kingú, ellos detestan tener que asociarse con otros. Ellos lo harán solamente en su propio interés. Son difíciles de abordar, incluso por los Gina’abul o los Kadistu. Fueron creados por los Kingú Albinos mucho antes de la llegada de los Anunna a Tiamate, para vigilar la reserva terrestre y sobre todo para servir a la reconciliación entre los Gina’abul y los Kadistu, pero los Anunna se enemistaron con ellos, así como con sus creadores. Tienen la reputación de ser pacíficos, estando siempre presentes en el fondo de los trabajos de los Kadistu. Parks no sabe si los Imdugud mantienen las mismas relaciones con los Kingú y los Anunna hoy. Él se pregunta si son los «Blancos Altos» que se han observado viviendo en la Cordillera Nellis, en Nevada. LOS UŠUMGAL («Magníficos Dragones»). Creados por los Kingú Albinos, los Usumgal crearon11 a su vez a los Anunna, a los Musgir y otras razas. El Consejo Usumgal de Nalulkara fue sobreviviente de la Gran Guerra. El término Usumgal fue usado más tarde por los sumerios para designar a sus dioses y soberanos. # LOS ANUNNA. También conocidos como los «Ángeles de Yahveh». Los Anunna fueron propuestos como una Raza de Guerreros para defender a las Amasutum contra un enemigo invisible y amorfo quien, de hecho, no existía. (Esta dinámica, que hemos visto en nuestro tiempo, claramente tiene raíces antiguas). Fueron creados por An y Ninmah en el Planeta Duku, de un patrimonio genético descubierto por Ninmah en el Planeta Nalulkara. Sin duda, se resaltó la variedad de la línea celular Šutum. An ofreció a Saam como el prototipo para la raza. Originalmente fue creado como asexual (aunque más tarde modificado a macho), pues An discutió que, siendo asexuales, estarían sin distracciones y serían mejores soldados. Las guerras entre los Gina’abul los trajo a la Tierra, llegando a ser conocidos como los Anunnaki («Anunnas de la Tierra»). Muchas Tablillas Sumerias relatan las aventuras de los Anunnaki en una especie de oda extendida a estos guerreros Anunna. Las crónicas muestran en detalle cómo se establecieron y controlaron a la humanidad, la cual ellos transformaron genéticamente en ganado para su mayor placer, porque los Anunnaki son algo perezosos. Esto es el por qué ellos llegaron a ser considerados como dioses, o «Dios» a los ojos de la Humanidad. Estos Anunnaki han manipulado a los humanos durante miles de años, y continúan dirigiendo secretamente nuestros asuntos. Pero, desgraciadamente para ellos, los humanos están llenos de mutaciones, y muy pronto saltarán dimensiones… un momento histórico hace largo tiempo 12esperado en la historia de la Humanidad.  LOS NUNGAL. También conocidos como los Vigilantes, Bené Elohim («Hijos de los Elohim»), o Igigi, su nombre acadio. Fueron un derivado de los Imdugud. Considerados como Kadistus, aunque no tienen ningún conocimiento de clonación. Tiamata requería una raza sexual masculina para sus hermanas Amasutum, puesto que los Sutum estaban extinguiéndose. Saam voluntariamente se ofreció crear la raza principesca Nungal, para ese propósito, y para ser su líder. Saam-Enki ensambló apresuradamente el material genético para los Nungal antes de su partida de Nalulkara a Duku, en parte, de genes pertenecientes a los experimentos de Abzu-Abba. Mamitu quiso verificar las células que ella había seleccionado, pero Saam declaró que no tenían el tiempo, y que se deberían de conformar con indicaciones inscritas en los contenedores de los genes. Mamitu ya sabía muy bien qué células estaban usando: ella había cambiado secretamente las células en los envases, con plena intención de traer una nueva veta Kadistu a la ecuación. Pero estaba decepcionada de que Saam no había ejercido la debida diligencia. La raza resultante no tenía el poder del Gibil’lásu, que concede la Vida Eterna. Sin embargo, eran seres de largas vidas, con orientación Kadistu. Ellos fueron fuente de gran vergüenza para Saam cuando, pronto, después de la llegada a la Tierra, inesperadamente mudaron de piel —algo que nunca quisieron hacer a propósito— mostrando nueva piel que era blanca como aquella de los Kingú Albinos, con quienes estaban ultimadamente afiliados. Saam, Mamitu, y más particularmente los mismos Nungal pagaron carísimo esta situación, porque los Anunna terrestres, reconociéndolos como una subraza de su enemigo, los Kingú, usaron a los Nungal durante largo tiempo como esclavos. Por ejemplo, los Nungal fueron comisionados a cavar el Tigris y el Éufrates para abastecer de agua las futuras ciudades de los «Dioses» Anunnaki. Mientras eran tratados muy mal por los Anunna-Usumgal, los Nungal fueron cálidamente aceptados por las Amaargi, con quienes, a veces, encontraron refugio en su dominio del Abzu. Finalmente, bajo la insistente petición de su propio pueblo, Saam-Enki respondió creando los especímenes de Adam para salvar a sus Nungal. Los Anunnaki, entonces, pusieron a los Adam a trabajar como esclavos. Los Nungal eran los Igigi – aquellos que eran llamados «Los Vigilantes» en el Libro de Enoc, también llamados «Ángeles Caídos», aquellos que se aparearon con hembras humanas sin autorización de Yahveh (An-Enlil). Posteriormente, fueron seguidores de Osiris y Horus.  LOS MUŠGIR («Reptiles Furiosos»). Más conocidos por su nombre asirio, Pazuzu. Son Dragones Alados 13capaces de moverse fácilmente entre los 3 primeros Planos. Originalmente fueron creados en la Constelación de Lira por los Usumgal. An y Ninmah produjeron una segunda línea en el Planeta Duku, usando una línea celular descubierta por Ninmah en el Planeta Nalulkara. Tienen cola, cuernos y alas. Lucen como las Gárgolas que adornan las iglesias y catedrales medievales.  Esta estatuilla, representando un Musgir es identificada con el demonio asirio-babilonio Pazuzu, un demonio conectado con el Mundo Subterráneo y con Mundos Paralelos. Está armado con grandes alas y su cuerpo está cubierto con escamas. El universo de los Demonios estuvo muy presente en el espíritu mesopotámico, hasta el punto 14que el Musgir-Pazuzu fue considerado uno de los Demonios más poderosos. Por esto, a menudo fue usado como un amuleto, en contra de otras entidades infernales. Varios amuletos de este tipo han sido encontrados en las fundaciones de las casas mesopotámicas. Atrás de sus alas aparecía la siguiente inscripción: Yo soy Pazuzu, hijo de Hanpa. ¡El Rey de los Espíritus del Mal de los Vientos que rugen violentamente desde el Šadû (KUR en Asirio), soy yo!». # LOS MIMINU («Responsables de Tareas Desagradables»). En el idioma de los Dogón de África, esta palabra significa «Hormiga», describiendo la apariencia general de estos seres, conocidos por nosotros como los «Grises». En el idioma Zulú, estos seres son conocidos como Mantindane o «Torturadores». Trabajan como grupo y funcionan como hormigas. Son una raza de trabajadores al servicio de sus creadores reptiles. Fueron creados originalmente en Lira por los Usumgal con 15genes reprogramados de los Musgir, como parte de un programa en el que los Musgir participaron voluntariamente. De este modo, son una versión genéticamente modificada (diminutos, de piel lisa y sin alas) de los Musgir. Más adelante, otras razas Miminu fueron creadas de células fabricadas por los Kingú. Hay varias clases de ellos en diferentes regiones. Aquellos que están asociados con Tiamate, y que para eso fueron creados por los Kingú son más grandes que los otros, y poseen cabello. Según Parks, los Mìmínu poseen bases «en las cuatro esquinas de nuestro universo», y menciona que las Amasutum les tenían horror, debido a las maneras cínicas e irrespetuosas, así como glaciales de estos enanos. En cuanto a su psique, no era sofisticada como la nuestra. Los Miminu han sido concebidos sin ninguna belleza exterior. Eran todos pequeños, tenían un color gris, sin orejas, sin párpados, sólo dos agujeros como nariz y sin labios. Ellos miraban fijamente con grandes ojos negros alargados, que eran vacíos, fríos y sin emoción. La historia que recibió Parks termina hace 419884_4178137487106_359892766_nmás de 2.000 años. En consecuencia, no sabemos qué ocurrió exactamente con los Miminu después, ya que su destino parece haber cambiado de alguna forma. Parecen poseer una especie de autonomía que no tenían hace unos mil años. LOS UKUBI («Simios»). Los Ukubi fueron creados por los Kingú como alimento (tal como nosotros tratamos a nuestro ganado), y más tarde por las Ama’argi para cumplir con las órdenes de los Kingú Reales, quienes las controlaban muy estrictamente en ese tiempo. Pero Nammu clandestinamente mejoró la raza, concediéndoles autonomía, para que pudieran defenderse en contra de los Kingú. Parks encontró un texto sumerio que apoya esta afirmación: «Ellos eran feos y amenazadores, dispersos hasta los rincones del mundo, en la entrada al mundo subterráneo. Ellos también parecían solitarios, sostenidos en sus emplazamientos, solos y aislados, pero pareciendo lo suficientemente amenazadores. Pequeños y oscuros medio-hermanos y hermanas. Por lo tanto, esto debe haber sido una creación diferente e impropia de Nammu con otro dios, pero quizás también una creación experimental de los dioses…». (Extracto de la tablilla sumeria «Cómo Eligió Ereskigal el Mundo de Abajo»). LOS ADAMU («Bestias – Colonizadas»). Los primeros Adam fueron una combinación genética del humano original y el simio. Podemos distinguir a los Saggiga («Esclavos Negros»), y a los Lúbar («Hombre Blanco»). Sa’am estaba continuando lo que su madre había hecho con los simios. Una primera versión de humanoide, creado boris23como obrero del Edin, era una mezcla de Ukubi, Ama’argi y Kingú Verde. Tenía piel negra y, como herencia de las Ama’argi, también tenía cola. Los Kingú no tenían responsabilidad por esta creación. Sus células fueron incluidas para marcar la dominación de los Usumgal-Anunna sobre los Kingú, es decir, para humillarlos. Después de esto, Saam, con el apoyo y ayuda de su madre y dos hermanas, mejoraron clandestinamente la raza, bajo las narices de An y Enlil. Ellos agregaron células de los Namlu’u, dando origen al Saggiga, más humanizado. Los Kingú, entonces, le pidieron a Sa’am que agregara genes de Kingú Albino a los Saggiga, resultando el Lúbar, un humano de piel blanca pensado para marcar su supremacía, dominando a los negros. El nombre Lúbar («Hombre Blanco»), se presta para un juego de palabras con Lúbara («Hombre Soberano»), y Lúbarara («Alienígena» o «Extranjero»). Enki y sus asociados volvieron a mejorar clandestinamente a estos seres, para darles más autonomía. Estas son las primeras razas humanas, no las de hoy en día.


RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS
FUENTE https://rey55.wordpress.com

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