viernes, 22 de abril de 2016

El Poder de tus Creencias



lo que crees, creas
Seguramente has escuchado alguna vez eso de que las personas no cambian. En realidad, las personas si cambian, pero lo hacen cuando cambian sus creencias. ¿Qué es una creencia? Una creencia es lo que una persona cree que es posible o no es posible, son ideas, convicciones, formas de pensar, percepciones o maneras de ver las cosas. Si quieres llevar tu vida a otro nivel, tienes que estar dispuesto a desprenderte de algunas de tus antiguas formas de pensar.
Modificar creencias limitantes se relaciona directamente con la posibilidad de cambio, de libertad y de aprendizaje. ¿Conoces la historia del elefante que cree que no puede escapar?
El primer paso para modificar nuestras creencias es reconocer que somos seres emocionales que estamos determinados por nuestras creencias, cualquier creencia que aceptemos se hace ley en nuestra mente y esta determinará nuestro presente y nuestro futuro. Unas vez que comprendas que tus creencias son ley, podrás reconocerlas y cambiar las que te limiten, solo tienes que estar atento a tus pensamientos y a tus palabras.

Tú eres el único que le da poder a lo que crees

Nuestro sistema de creencias empieza a forjarse cuando somos niños, en función de nuestro entorno, familia, amigos, colegio, televisión, país, cultura, etc. Si a un niño le dicen muchas veces que es un inútil porque siempre saca ceros en matemáticas, el niño no sólo creerá que es inútil en matemáticas, es muy probable que se etiquete así mismo como inútil para todo lo que haga en la vida. Otra creencia muy interesante en personas que sufren dolor de rodillas (el dolor de rodilla está relacionada con la sumisión) es: “si no hago lo que me dicen no me van a querer”. Muchas de estas personas tienen una creencia fuertemente programada en su infancia porque sus padres a menudo les decían: “si no haces tal cosa no te voy a querer”, “si lloras no te voy a querer”, “cuando te enfadas no te quiero”, etc. Algunas creencias que enferman:
  • Cuando llueve, siempre me resfrío.
  • Comer dulces me da dolor de cabeza.
  • Beber cosas frías me causan dolor de garganta”
  • El aire acondicionado, siempre me irrita la garganta”
  • Si levanto peso, me duele la espalda”
  • Cuando me pongo nervioso siempre vomito.
  • Cuando cambia la temperatura del ambiente, siempre estornudo.
  • Si tomo café a partir de las 5 de la tarde, por la noche no puedo dormir.
Si detectas frases que contengan “siempre”, estás ante una creencia y si tú la crees ten por seguro que siempre te pasará. Pregúntate si te ha pasado siempre y visualiza un día en el que no te haya pasado. Saber que no siempre te ha pasado te ayudara a cambiar esa creencia.
Otras creencias, ahora sobre el llamado efecto placebo:
  • Hasta que no me mande antibióticos, no me curaré.
  • Siempre que me duele la garganta, termino necesitando antibióticos.
  • Estoy mejor desde que me tomo las pastillas.
  • Con esta medicación me baja mucho la tensión.
  • Tengo diarrea y sé que en cuanto el médico me ponga una inyección me curaré.
  • Desde que voy al médico de pago estoy mejor.
Hay personas que con solo ver la bata blanca del médico ya se curan. Las creencias de efecto placebo son muy populares y como toda creencia, muy poderosa. Utiliza tu poder mental para cambiar creencias que te limiten por otras que sean más beneficiosas para ti, cualquier cosa es susceptible de ser una creencia que tú y solo tú puedes cambiar. Todo lo que observas genera una creencia. Todo lo que vives produce una creencia y en consecuencia una emoción que genera un resultado.
Ábrete a la posibilidad de dudar, estar abiertos a la duda es el complemento ideal para estar abiertos a crear otras posibilidades. Considera si tu creencia ya no es útil en tu realidad actual. Puedes preguntarte: ¿Cuál es el propósito y para qué ha servido esta creencia? ¿Existen otros medios para lograr el mismo propósito de una forma menos limitante y más enriquecedora?
De acuerdo con los trabajos de Robert Dilts (un innovador en el campo de la PNL) las personas suelen limitarse, básicamente, con estos tres tipos de creencias negativas:
  • Desesperanza: Te sientes desolado y sin esperanza porque crees que no es posible lograr nada.
  • Impotencia: Sabes que es posible lograrlo pero crees que tú no tienes la capacidad o la fuerza necesaria para hacerlo.
  • Demérito: Crees que tú no eres merecedor de las cosas buenas que percibes del mundo.
Todos sabemos de personas que parecían tenerlo todo en su contra pero sin embargo creyeron en ellos mismos y consiguieron sus propósitos por encima de numerosas contrariedades y aparentes limitaciones. Para empezar a cambiar creencias te voy a dejar una técnica de PNL extraída de la documentación de un curso de experto en PNL de la Escuela de Inteligencias Múltiples. Practica este ejercicio regularmente y tu vida empezará a cambiar.
  • Escoge una creencia negativa y limitadora. ¿Es una creencia recibida de otras personas o es tuya propia?
  • ¿Cuál es la intención positiva de esa creencia? (todo comportamiento encierra una intención positiva)
  • ¿Cuál es la creencia opuesta positiva que quieres incorporar?
  • ¿Cómo puedes mejorar tu vida aplicando la creencia positiva?
  • ¿Cómo podría empeorar tu vida con esa nueva creencia?
  • ¿Qué es lo mejor que te puede pasar si continúas con la vieja creencia?
  • ¿Qué es lo mejor que te puede pasar con la creencia positiva?
Siempre tienes razón, así pues, si quieres conseguir algo, tendrás más posibilidades de lograrlo si realmente crees que puedes conseguirlo. Tenemos un poder mental maravilloso, lo que tú crees, lo vas a crear.
-Rosa Pavón Batlle-
Consejos del Conejo
tomado de paradigmaterrestre.com

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