sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Existen las malas ondas? El equilibrio de energía es una búsqueda de la sabiduría ancestral



En principio, sí existen las malas ondas, y no porque yo lo diga, o las perciba, sino, porque además de formar parte de la sabiduría ancestral, la acción perjudicial de las malas ondas, está comprobada científicamente.
rito celta druida
Los seres humanos hemos buscado el equilibrio de energía desde la antigüedad, y aún lo hacemos, mediante rituales mágicos y religiosos que provienen de la sabiduría ancestral. Se trata de equilibrar nuestro cuerpo, mente y espíritu, con el entorno.
Reiki, digito y acupuntura, Tai Chi, meditación, medicina tradicional, Feng Shui, psicología, todo tipo de terapias y consultas ofrecen ese ansiado equilibrio casi siempre perdido, y todas son útiles, en el contexto y la situación adecuados.
Todos hemos escuchado hablar alguna vez del Feng Shui, y hasta es posible que lo hayamos puesto en práctica, para armonizar los ambientes en los que habitamos o trabajamos, o porque lo mencionaban en una revista de decoración.
Muchas agencias inmobiliarias que venden o alquilan propiedades a ciudadanos chinos en España, ya saben que dichas propiedades han de cumplir algunos requisitos básicos para ser aceptadas por el colectivo oriental. Se impone una sabiduría milenaria que para ellos es natural, mientras que en Occidente aún es considerada como una rareza, una moda, o una superstición.
El Feng Shui es una herramienta utilizada para armonizar los espacios que habitamos.
¿Pero qué es eso de armonizar? ¿Qué debemos armonizar y por qué? ¿Se trata de supersticiones ancestrales, o es cierto que las casas “enferman” y pueden contagiarnos?
En países occidentales desarrollados, como Estados Unidos, o Alemania, son obligatorios los estudios sobre niveles de gas radón antes de conceder permisos de obra para una nueva vivienda. ¿Y qué es el gas radón? El radón es un elemento químico perteneciente al grupo de gases nobles, responsable, según la OMS (Organización Mundial de la Salud) de un alto porcentaje de cáncer de pulmón. Incoloro, inodoro e insípido, se origina por la desintegración del radio y del uranio, presentes en los suelos, y emana hasta la superficie y el interior de las viviendas a través de fisuras, concentrándose principalmente en sótanos y plantas bajas.
¿Entonces es mejor para la salud vivir en un piso elevado y lejos de la tierra?
No. Porque no sólo ha de considerarse el gas radón, como elemento nocivo dentro de las viviendas, sino otras realidades invisibles, como las líneas Hartmann y las líneas Curry.
Líneas Hartmann y Curry
Las líneas Hartmann, conforman una rejilla de energía electromagnética, constituida por un lado, con la energía telúrica, es decir la que procede del centro de nuestro planeta, y por otro, con la energía cósmica, que se refleja en la corteza terrestre. Esta red de energía no visible para la mayoría, forma paredes verticales que traspasan cualquier clase de material, puesto que se trata de ondas.
Las Líneas Curry son el equivalente, pero forman una rejilla diagonal.
Tanto unas como las otras, en sus cruces, generan un magnetismo que puede alterar nuestra salud si permanecemos expuestos de manera constante a él, especialmente, afectando el sistema nervioso central y el inmunológico. Por ejemplo, cuando dormimos justo sobre uno de esos cruces de líneas, considerados geo patógenos.
Tanto las Redes Hartmann y Curry, como las concentraciones de gas radón, varían según diferentes factores, como la composición del suelo, las vetas acuíferas subterráneas, e incluso el clima.
La geobiología es la ciencia que estudia estas interrelaciones entre los seres vivos, las energías naturales que emanan de la tierra, y las artificiales generadas por el hombre.
Lo ideal, sería poder escoger el sitio en el cual vamos a vivir, a partir de la realización de un estudio geobiológico, o de Feng Shui; pero la mayor parte de nosotros, no podemos hacerlo. Y todos, independientemente de si habitamos en una gran urbe o una pequeña población, estamos sometidos a energías inarmónicas.
¿Cómo detectarlas y convivir con ellas?
Como disciplina tradicional de origen oriental, el Feng Shui, es algo más que una moda, o una opción decorativa, es, una manera bastante sencilla, de equilibrar las energías que pueden enfermar nuestras casas, y a nosotros mismos. Un instrumento paliativo que se basa en la distribución de formas, elementos, volúmenes y colores, para conseguir que el entorno próximo interaccione positivamente con nuestro organismo, cuyos recursos analizaremos en próximos artículos.
Naida Oirin
Fuentes: arquitecturasana.com
El gran libro de la Casa Sana, Mariano Bueno
saludgeoambiental.org
foronuclear.org
AUTORA: Nadia Oirin, redactora de la gran familia de hermandadblanca.org

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