viernes, 18 de noviembre de 2016

La CONEXIÓN REAL entre SIRIO y la CREACIÓN de la humanidad en TODAS las culturas

unsurcoenlasombra.com
Sirio se encuentra en la constelación de Canis Mayor – también conocido como el “Gran Perro” – y por lo tanto conocida como la “estrella del perro”. Es veinte veces más brillante que nuestro Sol y es dos veces más grande. Por la noche, Sirio es la estrella más brillante en el cielo y su resplandor blanco azulado nunca dejó de sorprender a observadores de las estrellas desde la noche de los tiempos. No es de extrañar, Sirio ha sido venerada por casi todas las civilizaciones. Pero, hay más a Sirio de lo que parece?
Los artefactos de civilizaciones antiguas han puesto en manifiesto que Sirio era de gran importancia en la astronomía, la mitología y el ocultismo. Las antiguas escuelas del misterio lo consideran “el sol detrás del sol” y, por tanto, la verdadera fuente de potencia de nuestro sol. Si el calor de nuestro Sol mantiene vivo el mundo físico, Sirius es considerada para mantener vivo el mundo espiritual. Es la “luz verdadera” que brilla en el Oriente, la luz espiritual, donde el sol ilumina el mundo físico, el cual es considerado como una gran ilusión.
La asociación de Sirio con lo divino e incluso considerándolo como el hogar de estos “grandes maestros” de la humanidad no está incrustado en la mitología de las civilizaciones primitivas: Es una creencia generalizada que ha sobrevivido (e incluso se intensificó) hasta nuestros días. Veremos la importancia de Sirio en la antigüedad, analizar su importancia en las sociedades secretas actuales y vamos a examinar estos conceptos esotéricos, ya que así se traducen en la cultura popular.

Sirio en las antiguas civilizaciones

En el Antiguo Egipto, Sirio era considerada como la estrella más importante en el cielo. De hecho, fué astronómicamente el fundamento de su sistema religioso. Fue venerado como Sothis y se asoció con Isis, la diosa madre de la mitología egipcia. Isis es también el aspecto femenino de la trinidad formada por ella misma, su hijo de Osiris y Horus. Los antiguos egipcios celebraron Sirio con una gran estima, y la mayoría de sus dioses estaban asociados a ella de alguna manera u otra. Anubis, el dios con cabeza de perro de la muerte, había una conexión obvia con la estrella perro y Toth-Hermes, “gran maestro de la humanidad”, está también esotéricamente relacionada con la estrella.
El sistema del calendario egipcio estaba basado en el orto helíaco de Sirio que se produjo justo antes de la inundación anual del Nilo durante el verano. El movimiento celeste de la estrella también se observó y fue venerado por los antiguos griegos, sumerios, babilonios y un sinnúmero de otras civilizaciones. La estrella era considerada sagrada y por lo tanto su aparición en el cielo fue acompañada de fiestas y celebraciones. La estrella del perro anunció la llegada de los días calurosos y secos de julio y agosto, de ahí el término popular “la canícula del verano”.
Varios investigadores han afirmado que la Gran Pirámide de Giza fue construida en perfecta alineación con las estrellas, sobre todo con Sirius. La luz de estas estrellas se decía que eran utilizados en las ceremonias de los dioses de Egipto.
“Este antiguo pueblo (los egipcios) sabía que una vez al año el Sol Padre está en línea con la estrella del Can. Por lo tanto, la Gran Pirámide fue construida para que, en este momento sagrado, la luz de la Estrella del perro callese sobre la plaza “Casa de Dios” en el extremo superior de la Gran Galería, descendiendo sobre la cabeza del sumo sacerdote, que recibió el “Super Solar” de la Fuerza y ??buscó a través de su propio cuerpo perfeccionado solar de transmitir a otros Iniciados este estímulo añadido para la evolución de su divinidad. Este fue entonces el propósito de la “Casa de Dios”, en el que Osiris se sienta a otorgar a El (el iluminado) la corona Atf o la luz celestial”. “Norte y Sur de la corona es el amor”, proclama un himno egipcio. “Y así toda la enseñanza de Egipto, la luz visible no era sino la sombra de lo invisible de luz, y en la sabiduría del antiguo país de las medidas de la verdad fueron los años del Altísimo.”
– Marshall Adams, The Book of the Master
Recientes descubrimientos científicos relacionados con la Gran Pirámide y su misteriosos “ejes de aire” han llevado a los investigadores a confirmar aún más la importancia de Sirio dentro de la pirámide.
Alineamiento de la estrella con la Gran Pirámide de Giza. Orión (asociada con el dios Osiris) se alinea con la Cámara del Rey, mientras que Sirio (asociado con la diosa Isis) se alinea con la Cámara de la Reina.
Un aspecto fascinante de Sirio es la consistencia de la simbología y los significados que se le atribuye. Varias grandes civilizaciones han asociado Sirius con una figura de perro y ven la estrella como el origen o el destino de una fuerza misteriosa. En astronomía china y japonesa, Sirio es conocida como la estrella del “lobo celeste”. Varias tribus nativas de Norte América se refirieron a la estrella en términos caninos: los seris y los Tohono O’odham, tribus del sudoeste de Norte América describen la estrella como un “perro que sigue a las ovejas de montaña”, mientras que los Pies Negros la llamaban “Cara-perro”. Los Cherokee emparejaron Sirius con Antares como guardián del perro estrella de la “Ruta de las Almas”. The Wolf(Skidi) tribu de Nebraska, se la conocía como el “Star Wolf”(Lobo de las Estrellas), mientras que otras ramas la conocían como la “Estrella Coyote”. Más al norte, los inuit de Alaska del Estrecho de Bering, la llamó “perro de la Luna”.

La tribu Dogon y su inexplicable conocimiento de Sirio

Los Dogon son un pueblo africano que habita en la región central de Mali y en el norte de Burkina Faso. Al igual que muchos otros pueblos de la antigüedad, sienten una especial predilección por la estrella Sirio – Alfa del Can Mayor. De acuerdo a su milenaria mitología, accedieron por medio de sus dioses a un conocimiento tan complejo y preciso que sólo fue posible corroborar con la tecnología actual.
Dogon, Mali
Ellos, al igual que los egipcios, nos cuentan historias sobre sus “dioses” (viajeros espaciales), que en un pasado remoto llegaron a la tierra desde la estrella Sirio.Según su relato, estos dioses les habrían explicado a los dogones todos los detalles de Sirio, incluyendo su órbita, tamaño, elíptica y otros datos astronómicos relativos al cúmulo estelar.
Sistema de Sirio Dogón
Los dogones, así como los egipcios, tienen registro desde hace milenios que Sirio era un sistema formado por tres estrellas, y que Sirio B orbita alrededor de Sirio A, en un movimiento que dura 50 años. De hecho, la tribu Dogon celebra su festividad más importante, llamada Sigui, cada 50 años precisamente porque señala la aparición de Sirio entre los picos de dos montañas, que simbolizan a los dos embriones primordiales, relacionados con su mito de la creación.
Los Dogon
Lo inexplicable de esto es que los datos astronómicos contenidos en estos mitos son sorprendentemente ciertos, corroborados por la ciencia astronómica recién en tiempos recientes. Dado que este hecho astronómico no es observable a simple vista, la precisión de esta afirmación no tiene una explicación alternativa a la mitológica.
Ciclo
Ciclo
En 1931 el antropólogo francés Marcel Griaule visitó por primera vez a esta tribu, recogiendo y publicando los registros de los dogones, que no sólo conocían el sistema de Sirio, sino que asimismo tenían conocimientos de los anillos de Saturno y las cuatro lunas galileas de Júpiter, todos ellos astros no visibles al ojo humano sin la utilización de telescopios.
Sistema de Sirio de los dogón
Por aquella época nuestra astronomía desconocía que Sirio fuese un sistema triple, ya que fue recién en 1995 cuando los astrónomos franceses Benest y Duvent publicaron en la revista “Astronomy and Astrophysics” el descubrimiento de Sirio C por una perturbación observada en las órbitas de Sirio A y B. Según sus conclusiones Sirio C es una enana roja, muy poco brillante, todavía no visualizable con la tecnología óptica actual.
Sistema de Sirio
El mito de la creación para el pueblo dogon se centra en la estrella Sirio B, para ellos “Digitaria” o “PoTolo” (en dogon), descripta como la más pequeña y la más densa de todas las estrellas. Digitaria es, según los Dogon, el origen del Universo, la que contiene la esencia de todas las cosas.
Sirio A y Sirio B
Los Dogones afirman que “Emme Ya” (Sirio C) es la segunda acompañante de Sirio y tiene a su vez un pequeño satélite que gira a su alrededor y que ellos la denominan “Nyan Tolo”, la “estrella de las mujeres”, y es el lugar de donde puntualmente proceden sus dioses.
Songa, Mali
Mientras que Sirio A es casi el doble de grande que nuestro sol, su temperatura superficial es el doble de alta y brilla con una intensidad unas 24 veces más fuerte, Sirio B, en cambio, es un poco más pequeña que la Tierra, pero con una densidad tal que un metro cúbico de su materia pesa tres millones de toneladas, lo cual corrobora nuevamente los datos del mito dogon. Sirio B fue descubierta en 1862, por el astrónomo Alvin Clark, y fue fotografiada por primera vez en 1970.
Comparativa de Sirio A y Sirio B
Según el mito de los Dogones, hay un dios creador del Universo al que llaman Amma, quien creó un huevo cósmico del cual nacieron dos embriones gemelos de distinto sexo, que al eclosionar, dieron lugar a unas criaturas andróginas. Estosgemelos, Nommos, cuya existencia se plantea necesariamente de a pares, poseen una mitad es masculina y la otra femenina.
Ogo, mitad masculina de uno de los gemelos Nommo, se reveló y salió prematuramente de la “placenta”, representada por el huevo cósmico dividido en cuatro partes, rasgándola y arrastrando consigo un pedazo de la misma, con la cual procreó en la Tierra. Esta primera creación no estaba destinada al éxito y fue el origen del desierto. Ogo fue castigado por Amma, quien lo transformó en un ser incapacitado de hablar y de engendrar.
Luego de su primer intento fallido, Amma, envió a la Tierra a los gemelos Nommode la otra mitad. Con éstos aparecieron la luz y la lluvia, la cual purificó y fecundó el suelo antes profanado por el estéril y siniestro Ogo, y permitió que se sembraran las semillas de fonio que los gemelos, antepasados míticos de los dogón, trajeron consigo. Esta segunda creación de Amma, es por consiguiente, de la cual descienden los dogón y, en sentido figurado, el género humano.

De hecho los segundos Nommos, trajeron consigo no solo semillas sino todo lo necesario para generar vida. Nommo creó a los animales y las plantas, así como la primera pareja de humanos, que tuvo 8 hijos, quienes alcanzaron edades increíbles. Ellos fueron además quienes legaron sus conocimientos a los dogones, entre ellos los astronómicos. 
Casa de la tribu Dogon
Los dogones afirman que sus dioses, los “amos del agua” y “proveedores de la lluvia”, eran criaturas anfibias, híbridos de hombre/pez (similar al mito babilónico de Oannes), y que luego de cumplir con su tarea regresaron al cielo en un arca roja como el fuego.
Nommos híbridos
En 1949 se realizó una datación por el método de carbono 14 de una estatuilla que representa a un nommo, y que dio una cifra de 500 años de antigüedad. Esto verificaría que la mitología dogon es anterior a todos los descubrimientos astronómicos del siglo XIX y por tanto que sus cimientos no pueden estar contaminados por hallazgos que son posteriores.
Nommo

Referencias con otras culturas y religiones

El mito del dios mitad hombre, mitad pez, que creó la vida en la Tierra es equivalente al mito sumerio de Enki/Ea, dios del agua que creó a la humanidad(con un procedimiento que hoy llamaríamos de fertilización asistida) y transmitió sus conocimiento a los primeros hombres.
Enki, Dios del conocimiento
Asimismo, la noción de “…tuvo 8 hijos, quienes alcanzaron edades increíbles” también tiene analogías en los mitos de los seres longevos prediluvianos de un sinfin de culturas y religiones, entre ellas la bíblica.
Seres híbridos hombre/pez
Por su parte la idea de “dos embriones gemelos de distinto sexo, que al eclosionar, dieron lugar a unas criaturas andróginas” es afín con las interpretaciones cabalísticas de la biblia de que Dios creó al hombre y a la mujer en el mismo acto, un ser que era a la vez macho y hembra. En los textos de las pirámides se ha identificado a la diosa Isis con Sirio A, y la representaban con el símbolo de un asiento o trono, mientras que por su parte, los dogones conocían a Sirio A como “la estrella sentada”. Asimismo, el jeroglífico con que los egipcios representaban a Osiris era un ojo, lo que guarda gran similitud con el concepto que tenían los dogones de Sirio B, a la que denominaban “la estrella del ojo”.
Arte Dogon
Por su parte, el relato de Nommo, dios de los dogon, tiene un paralelismo realmente extraordinario con la historia de Cristo. El mito cuenta que Nommo fue crucificado en un árbol de Kilena, muere y luego de 5 días resucita. Dicen asimismo que Nommo regresará a nuestro planeta y la señal que anunciará su resurrección será la aparición de una nueva estrella en el firmamento a la que llaman “estrella de la décima luna”. Además, hay un texto dogon que dice: “El Nommo dividió su cuerpo entre los hombres para alimentarlos, por eso se dice también que como el Universo había bebido de su cuerpo, el Nommo también hizo que los hombres bebieran”. Recordemos que Nommo fue según la tradición de los Dogon, quien “legó todos los principios y conocimientos a los seres humanos”.

Sirio en el simbolismo oculto y sociedades secretas

Decir que Sirius es “importante” a las órdenes herméticas sería una subestimación. La “estrella perro” es nada más y nada menos que el foco central de las enseñanzas y el simbolismo de las sociedades secretas actuales. La última prueba de este hecho es que muchas sociedades secretas son en realidad , el mismo nombre de la estrella.
En el Tarot
El decimoséptimo triunfo importante se llama Les Etoiles, la Estrella, y retrata a una niña arrodillada con un pie en el agua y el otro sobre el suelo, y en su cuerpo algo que sugiere una esvástica. Ella tiene dos urnas, cuyo contenido se vierte sobre la tierra y el mar. Por encima de la cabeza de la niña de ocho estrellas, una es excepcionalmente grande y brillante. El Conde de Gébelin considera la gran estrella es Sothis o Sirius, y los otros siete son los planetas sagrados de los antiguos. Se cree también que la figura femenina es Isis , en el acto de causar inundaciones sobre el rio Nilo, que acompañó a la salida de la estrella del Can. La figura desnuda de Isis puede significar que la naturaleza no dará el vestido de Verdura hasta que el aumento de las aguas del Nilo germine vida de plantas y flores.

En la Masoneria

En las logias masónicas, Sirio es conocida como la “Estrella Ardiente” y una simple mirada en el simbolismo masónico revela una clara importancia. El autor masón William Hutchinson escribió sobre Sirio: “. Es el primer objeto y más exaltado que exige nuestra atención en la Logia” De la misma manera , la luz de Sirio se abrió camino en la Gran Pirámide durante las iniciaciones, estando simbólicamente presentes en las logias masónicas.
“Los antiguos astrónomos veían todos los grandes símbolos de la Masonería en las estrellas. Sirio brilla en nuestras casas de campo como la Estrella Llameante. ”.
– Albert Pike, Morals and Dogma
Sirio, la estrella ardiente, en el centro del pavimento mosaico masónico.
La estrella ardiente brilla sobre los miembros de una logia masónica
“(La Estrella Llameante) representaba en su origen SIRIUS, o la estrella del perro, el precursor de la inundación del Nilo, el dios Anubis, el compañero de ISIS en su búsqueda del cuerpo de Osiris, su hermano y marido. Luego se convirtió en la imagen de Horus, hijo de Osiris, se simboliza también por el Sol, el autor de las Estaciones, y el Dios del Tiempo, hijo de Isis, que era el carácter universal, el mismo que la materia primitiva, fuente inagotable de La vida, una chispa de fuego increado, la semilla universal de todos los seres.8 Fue Hermes, también, el Maestro de Aprendizaje, cuyo nombre en griego es el del dios Mercurio. ”
– Albert Pike, Morals and Dogma
En la masonería, se enseña que la estrella ardiente es un símbolo de la divinidad, de la omnipresencia (el Creador está en todas partes) y de la omnisciencia (el Creador lo ve y lo sabe todo). Sirius es por lo tanto el “lugar sagrado” a la que todos los masones deben ascender: Es la fuente del poder divino y el destino de las personas divinas. Este concepto es muy a menudo representado en el arte masón.
Arte masón retrata a Sirio, la estrella ardiente, como el destino final del viaje del Mason.
Para alcanzar la perfección, el iniciado debe comprender con éxito y asimilar la naturaleza dual del mundo (el bien y el mal; masculino y femenino; blanco y negro, etc) a través de la metamorfosis alquímica. Este concepto es simbólicamente representado por la unión de Osiris e Isis (los principios masculinos y femeninos) para dar a luz a Horus, el Niño-Estrella, la figura de Cristo-como el hombre perfecto de la masonería – que se equipara con la Estrella Llameante.
“El sol y la luna … representan los dos grandes principios … el macho y la hembra … tanto derramar su luz sobre sus hijos, la estrella resplandeciente, o Horus.”
– Albert Pike, Morals and Dogma
El jeroglífico egipcio que representa Sirio ha sido esotéricamente interpretado como una representación de esta trinidad cósmica.
El jeroglífico que representa Sirio contiene tres elementos: un “fálica” obelisco (que representa a Osiris), un “vientre” (en representación de Isis) y la cúpula de una estrella (en representación de Horus).
Este concepto es tan crucial para los masones, que fue incorporado en algunas de las estructuras más importantes del mundo.
El Monumento a Washington, un obelisco egipcio que representa el principio masculino, está directamente relacionado con la cúpula del Capitolio, que representa el principio femenino. Juntos producen una energía invisible a Horus representada por Sirius.
Como dijo Albert Pike anteriormente, existe una fuerte conexión entre el dios egipcio Horus y la estrella Sirio. En el simbolismo masónico, el ojo de Horus (o el Ojo que todo lo vé) se representa a menudo rodeada por la deslumbrante luz de Sirio.
A tablero con trazado masónico que retrata el sol por encima de la columna izquierda (que representa lo masculino), la luna sobre el pilar derecho (en representación femenina) y Sirius por encima de la columna del medio, que representa al “hombre perfecto” o Horus, hijo de Isis y Osiris. Observe el “Ojo de Horus” en Sirius.
El Ojo de Horus dentro de un triángulo (símbolo de la deidad), rodeada por el brillo de Sirio, la Estrella Llameante
El ojo que todo lo ve en el interior de la Estrella Llameante en el arte masónico.
Dada la correlación simbólica entre el Ojo que todo lo Ve y Sirius, la siguiente imagen se explica por sí mismo.
La luz detrás de el “Ojo que todo lo ve” en el billete de un dólar estadounidense no es la del sol, si no la de Sirio. La Gran Pirámide de Giza fue construida en la alineación con Sirio, por lo que se muestra brillante justo encima de la pirámide. Un radiante homenaje a Sirius se encuentra por lo tanto en los bolsillos de millones de ciudadanos norteamericanos.

La Orden de la Estrella de Oriente

El símbolo de la OES es una estrella invertida, similar a la Estrella Llameante de la Francomasonería.
Considerada como la “versión femenina” de la Masonería (aunque los hombres pueden unirse), la Orden de la Estrella de Oriente (Orden de la Estrella de Oriente -OES) es directamente el nombre de Sirio, la “estrella en ascenso del Este”. Al “publico general” la explicación de los orígenes del nombre es que la Orden lleva el nombre de la “Estrella de Oriente” que llevaban los tres Magos a Jesucristo. Una mirada a el significado oculto del simbolismo de la Orden, deja claro que la OES es una referencia a Sirio, la estrella más importante de la masonería y su organización matriz.
Arte OES que representa a Sirio por encima de la Gran Pirámide.

Sirio en la cultura popular

Las referencias directas a Sirius en la cultura popular son demasiadas para ser expuestas (por ejemplo, ver el nombre y el logotipo de las emisoras de radio por satélite más importantes en el mundo) en este artículo, pero facilmente las encontraremos circulando la red. Uno de los aspectos más interesantes de la cultura popular para analizar son las referencias codificadas a Sirius. Películas importantes han hecho referencias veladas y profundas a la “estrella perro” (al parecer destinados a los “que saben”), donde desempeña el papel que se atribuyó siempre a él por las escuelas de misterio: un iniciador y un maestro divino. Aquí algunos ejemplos.
En Pinocho de Disney se basa en una historia escrita por Carlo Collodi que era masón, Gepetto a la estrella más brillante en el cielo para tener un “niño de verdad”. El Hada Azul (su color es una referencia a brillar del color azul claro de Sirius) y luego desciende del cielo para dar vida a Pinocho. A lo largo de la búsqueda de la marioneta para convertirse en un niño (una alegoría de la iniciación esotérica), el Hada Azul de Pinocho guía hacia el “camino correcto”. Sirius , por lo tanto , representa una fuente de vida, un guía y un maestro.
En el show de Truman, un foco de luz que cae del cielo – se utiliza para imitar la luz de una estrella en el mundo falso de Truman y a este casi lo golpea. La etiqueta en el centro de atención lo identifica como Sirio. El encuentro de Truman con Sirius le da una visión de “conocimiento verdadero” y le pide su búsqueda de la verdad. Sirio es por lo tanto la “estrella de la iniciación”. Le causó darse cuenta de las limitaciones de su estudio del mundo (nuestro mundo material) y lo lleva a la libertad (emancipación espiritual).

En conclusión

Desde los albores de la civilización a los tiempos modernos, desde las remotas tribus de África a las grandes capitales del mundo moderno, Sirius era – y sigue siendo -, celebrada en la más alta consideración. A pesar de la disparidad entre las culturas y épocas, los misteriosos atributos se asocian con la “estrella del perro” en todo el mundo. Sirio es, invariablemente, asociada con la divinidad y es considerada como una misteriosa fuente de conocimiento y poder para estas sociedades secretas que por capricho de ellas nos mantienen en sustento y dependencia. Estas conexiones son particularmente evidentes cuando se examinan las enseñanzas y el simbolismo de las escuelas ocultas de la Historia, que siempre se exige una conexión espiritual con el cuerpo celeste. ¿Habrá entonces un vínculo secreto entre la Evolución Humana y Sirio? El desbloqueo de este secreto significaría abrir uno de los mayores misterios de la Humanidad jamás contado.

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