miércoles, 29 de marzo de 2017

LA ÉLITE PRETENDE IMPLEMENTAR UNA SERIE DE MEDIDAS TOTALITARIAS CON LAS EXCUSA DEL ATENTADO DE WESTMINSTER

astillasderealidad.blogspot.com.es
Como señala con acierto el blog
Donde la verdad nos lleva
, nos encontramos con que en el reciente atentado de Londres la supuesta autoría yihadista supone una cortina de humo tras de la que se esconde la mano de los auténticos ideólogos detrás de estos actos: la élite que quiere cerrar su trampa de control absoluto sobre los ciudadanos de Occidente.

Un atentado que, recordemóslo, golpea un punto de Londres -el Big Ben- cuyas coordenadas GPS habían sido publicadas veinticuatro horas antes apenas encriptadas en código morse por un usuario de la red 4chan, quien subió la imagen, tomada de un simple buscador, de dos pistolas, junto con un enlace que remitía a una página de Pastebin donde un segundo código, esta vez en binario, señalaba dicho punto, en el lado noroeste del Parlamento Británico. El usuario -identificado como n1SoXPxb- había ofuscado su localización y creado la cuenta ex-profeso para publicar este único mensaje. No solo existía esta advertencia, sino que el ataque se producía en una fecha enormemente simbólica: el aniversario de las explosiones en el aeropuerto de Bruselas y, de acuerdo con la notación anglosajona, en una cifra (322) que identifica a los Skull&Bones, la orden secreta de la que procede la mayoría de los presidentes de E.E.U.U., en el 322 aniversario del Banco de Inglaterra. Además, el calendario pagano hace culminar el dia 22 la festividad del solsticio de la primavera o Pelusia, los tres dias de invocación de la diosa Isis. Y la deidad, claro, aparece para reclamar el sufrimiento generado por el sacrificio humano bajo la figura del fantasmal grupo terrorista (léase "mercenario") creado para desestructurar Oriente Medio.

Las medidas adoptadas por las autoridades británicas vienen a confirmar la estrategia del PROBLEMA (atentados)-REACCIÓN (terror entre los ciudadanos)-SOLUCIÓN (mayor control social por parte del Poder), estrategia por la cual la misma sociedad civil acaba respaldando la implementación de iniciativas tendentes a reducir la libertad en aras de la seguridad, iniciativas que de otro modo despertarían no pocas protestas. Doctrina del "shock" en estado puro. Aunque luego las medidas adoptadas se muestren inútiles frente al terrorismo: siendo Londres la ciudad del mundo con mayor número de cámaras de vigilancia en las calles,
ninguna parece haber captado
el choque del 4x4 del supuesto atacante contra la verja del Palacio de Westminster, ni el alucinante "sprint" que nos dicen que realizó (¡después de una colisión frontal!) por el perímetro de los jardínes del Parlamento hasta internarse en ellos y apuñalar a un policía. Solo tenemos imágenes o lejanas o tardías. O ambas cosas.

Una vez más, las clásicas paradojas que se dan en los atentados de Falsa Bandera: tampoco hay imágenes de los supuestos terroristas del 11-M en los trenes que estallaron, ni de los del 7-J, las cámaras o no funcionan o las grabaciones son confiscadas por la policía y no se vuelve a saber de ellas. Ni siquiera faltó el simulacro de emergencia previo (tres días antes) para limar los detalles de la puesta en escena.
Recalco el punto clave del asunto: este tipo de atentados sirven para justificar medidas extraordinarias que supuestamente servirán para "prevenir nuevos ataques", fin que nunca logran. Si son eficaces estas medidas son para reprimir, vigilar y someter a la población civil, cuyos derechos y libertades son progresivamente recortados.
El pasado fin de semana se han anunciado dos de estas medidas:
En primer lugar, la ministra del interior, la ex-J.P. Morgan (banca Rothschild, "of course") Amber Rudd anunció el sábado un mayor control de los mensajes cifrados en Internet, en particular WhatsApp, cuyo tráfico debería ser transparente a los ojos del "Big Brother".
En segundo lugar, las autoridades pretenden
desplegar de forma permanente las fuerzas SAS
del ejército en la capital británica, ejerciendo un "servicio" de patrullaje y vigilancia ejercido hasta ahora por la policía, algo que podría encubrir la militarización del orden público. Los escuadrones desplegados contarán con el apoyo de helicópteros, e irán provistos de explosivos de abertura de brecha y balas especialmente diseñadas para matar instantáneamente.
Es evidente que con el ejército en las calles, el gobierno dispondrá de una fuerza de choque enormemente eficaz que poder utilizar no solo contra los supuestos -y fantasmales- terroristas, sino también contra disturbios y protestas. El escenario de "V de Vendetta" está cada vez más cercano ...
(posesodegerasa)

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