La mayoría de los usuarios de BitTorrent están siendo monitoreados
TOMADO DE http://chemtrailsevilla.wordpress.com
Un estudio de la Universidad de
Birmingham en Inglaterra indica que cualquier usuario que descargue
contenidos a través de torrent será rastreado por una empresa de monitoreo dentro de tres horas. Algo muy rápido y extenso, que sorprendió a los investigadores.
Los datos de rastreo luego son usados por
los dueños del copyright en la caza contra quienes infringen esta ley.
La investigación se realizó en un periodo de tres años por un grupo de
científicos computacionales encabezados por Tom Chothia, que presentaron
un paper esta semana en una conferencia en Italia.
Para llegar a esta conclusión, observaron
el tráfico de una colección de 100 archivos de The Pirate Bay durante
dos años, analizando lo que ocurría en torno a ellos. Descubrieron que
los archivos más monitoreados son los contenidos populares (la lista del
“top 100? por ejemplo), mientras que los menos populares apenas son
vigilados (aunque también son rastreados de vez en cuando).
Tipos de monitoreo
El protocolo de BitTorrent funciona en
base a “trackers”, servidores que ayudan a los usuarios a encontrar
otros interesados en intercambiar partes de un mismo archivo. El grupo
completo de gente que está intercambiando el mismo archivo de forma
simultánea es llamado “swarm” (enjambre). Cuando un usuario se une a un
enjambre, avisa al tracker, que entrega una lista de sus pares en la
red.
Este sistema permite dos sistemas básicos
para monitorear la red de BitTorrent. En la forma indirecta, los
monitores simplemente se unen a la red para conseguir que el tracker les
de una lista de todas las direcciones IP usadas por otros usuarios para
descargar el archivo, pero luego no toma ninguna acción. El monitoreo
directo, en cambio, va más allá y se comunica con los otros pares.
El monitoreo indirecto no puede entregar
una evidencia tan clara de que un par está infringiendo el copyright,
puesto que un cliente puede unirse a una red sin intercambiar ningún
archivo. Con monitoreo directo sí pueden ver cuánto del archivo ha
descargado un usuario, y si ha compartido archivos con otros.
Usuario real vs Monitores
Los investigadores usaron varios
criterios para poder distinguir entre un usuario de BitTorrent
corriente, y alguien que se unió a la red sólo para observar las
actividades del resto. Los monitores por ejemplo tienden a tener una
porción importante de las IPs conectadas a las redes BitTorrent, tienden
a estar conectados por un periodo largo de tiempo, y cada IP se conecta
a varios enjambres diferentes. Pocos usuarios de BitTorrent usan el
sistema de forma tan intensiva.
El estudio obtuvo más datos al
interactuar con otros usuarios. Los clientes de BitTorrent intercambian
archivos en pequeñas piezas llamadas “bloques”, y deben avisar qué
bloques tienen, y cuáles les faltan, para que el intercambio pueda
llevarse a cabo. Si un usuario está tratando de bajar un archivo,
debería ir anunciando que tiene cada vez más bloques a medida que pasa
el tiempo, y nunca debería informar que no tiene un bloque cuando antes
dijo que sí lo tenía. Los investigadores descubrieron, sin embargo, que
algunos se comportaban de esta manera. Este comportamiento no se observó
en ninguno de los enjambres que compartían contenido de dominio
público, por lo que lo más lógico es que se trate de monitores.
Los investigadores crearon con estos sistemas una lista de direcciones IP que sospechan que están siendo usadas para monitoreo, y
las compararon con información conocida de quiénes están observando la
red BitTorrent. En algunos casos, las IP corresponden a empresas que
antes ya habían reconocido monitorear esta red. En otros casos,
pertenecían a grupos encargados de impulsar la protección al copyright,
pero que no han reconocido tener software de monitoreo. También algunas pertenecían a ISPs, aparentemente por requerimiento de compañías impulsoras del copyright.
El estudio también comparó la lista de IPs con las listas de bloqueos (blocklist) usadas
por algunos usuarios de BitTorrent para evitar que sus clientes se
comuniquen con IPs que son sospechosas de pertenecer a compañías
monitoras, y aunque algunas coincidían, también encontraron falsos
positivos y falsos negativos. Esto significa que las listas de bloqueo no protegen adecuadamente a los usuarios de ser detectados por los monitores.
La investigación podría ayudar a algunos a
crear mejores sistemas para bloquear a estos monitores, pero también
las compañías que están realizando estas actividades podrían tomar
medidas para mejorar sus sistemas y hacer que sean más difíciles de
detectar, haciendo que se comporten más parecido a los usuarios reales.
Como sea, el estudio llama la atención
respecto a que ésta no es una actividad ni tan anónima ni tan difícil de
rastrear como muchos piensan.
Fuente: fayerwayer.com
Comentarios
Publicar un comentario