Un estudio científico elaborado conjuntamente por la Universidad de Bristol y la de Bath, exponen literalmente la trama de ocultación del fenómeno extraterrestre y su relación con las campañas educativas de la ciencia-ficción.
TOMADO DE maestroviejo
Parece increíble, pero es cierto.
Para aquellos que aún consideren que hablamos de una cuestión en la que
existe transparencia absoluta a nivel científico, lo cierto es que no
existe esa transparencia, al menos en el campo de la investigación. Las
razones hay que buscarlas en el miedo de los gobernantes a no poder
controlar las reacciones del público en general, pero sobre todo a no
poder reconocer la falta de soberanía sobre el espacio, algo que desde
la década de los 40, comenzó como una curiosidad, se convirtió
posteriormente en un asunto de seguridad nacional en los 50 del que no
conviene hablar. Al menos no de forma directa y transparente hasta hoy
día.
Y es que en esta ocasión no hablamos de rumores, ni de avistamientos, sino de un reconocido documento científico publicado en la primavera de 2011 con
cumplido acceso a expedientes, testimonios, documentación y
evidentemente un trabajo académico digno de elogio. La cuestión, una vez
más es la difusión relativa de este tipo de trabajos que una vez más,
apenas alcanza la difusión necesaria para llegar al público. (1).
La publicación cuenta con un comité editorial multidisciplinar
compuesto por representantes de más de 10 Universidades
Internacionales, entre las que cabe destacar miembros de la Universidad
de Tokyo, Cork, Roosevelt Academy, Middelburg, The Netherlands, Dublin,
Padova, Londres, junto a las dos anteriores.
El Paper, lleva por título:
Del análisis del documento, se desprenden
cuestiones relativas a la intervención doble del papel del Departamento
de Defensa (DoD) en relación a la cooperación y bloqueo simultáneo de
determinados programas y películas de difusión sobre el fenómeno, así
como las cuestiones relativas al informe cometa que en 1999,
determinaron la realidad del fenómeno, afectando a su difusión popular.
Por así decirlo, el difícil equilibrio entre la no negación y el no
reconocimiento como una política de censura de las evidencias, y al
mismo tiempo una cuestión educativa correspondiente a la
Ciencia-Ficción, en la que determinados temas, determinadas evidencias y
cuestiones debían utilizarse para educar al público en base a un
determinado arquetipo de las “inteligencias extraterrestres”. (2)
El estudio científico y sociológico sobre
la exposición de evidencias y las posiciones dobles de los responsables
de su custodia examina las claves del problema con expresa mención de
los documentos del encubrimiento, así como la consigna de mordaza en los
medios, de manera que únicamente se podían mostrar algunos expedientes o
casos aislados previamente seleccionados del total existentes, algo que
sorprendía a los propios productores de los medios en la elaboración de
los reportajes. Adicionalmente, los productores eran conscientes de
esta censura y el límite entre la divulgación del fenómeno y la
documentación posible que podían presentar era casi siempre determinado
por los propios responsables de la DoD (Departamentos de Defensa) que
ponían los límites tanto en los testimonios, documentos y cualesquiera
entrevistas, en las que se pudiera cruzar la sutil línea entre la
incógnita o el misterio y la evidencia. (3)
El mismo documento hace referencia al
famoso informe Cometa que se emitió en Europa en 1999, y que constituye
el reconocimiento del fenómeno desde un punto de vista científico y
analizado desde una perspectiva seria a la luz de informes, testimonios y
dictámenes técnicos de más de 30 expertos con un cumplido detalle, en
el que se concluye que el fenómeno debe ser despojado de su carga
irracional, ya que es un hecho evidente. (4). En tal sentido, es el
mismo André Lebeau, Presidente decano del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES).
En línea con lo anterior, la
investigación realizada comienza por analizar diferentes casos de
programas, y en concreto comienza por un célebre programa de la CBS en
1958 denominado Enigma en los cielos, en el que tras interesantes
afirmaciones, existió un corte súbito del programa con un extraño giro
que dejó a los espectadores literalmente con la expectación. Y en aquél
programa estaba representado el vehemente escéptico Donald Menzel junto
con los testimonios del Coronel Spencer Whedon que ocupaba un puesto en
el ATIC, el Centro Técnico de Inteligencia Aeroespacial, así como el
Mayor Donald Keyhoe, ya retirado de su puesto en el ejército pero
ejerciendo como Director del Comité Nacional de Investigaciones de
Fenómenos Aéreos (NICAP).(5) Según el paper, los testimonios y
documentos de los participantes en el programa estaban previamente
pactados, cuando llegó el turno de Keyhoe, dijo textualmente: ” Y ahora
voy a revelar algo que hasta ahora nunca se había desvelado….” y el
micrófono de Keyhoe quedó en silencio, con lo que no pudo desvelarse.
Nueve años más tarde la CBS reconoció que la razón del corte fue
instrucciones de censura oficial. (6) En tal sentido la CBS se pronunció
al respecto como respuesta a las innumerables cartas que llegaban de
los lectores.
A partir de ese momento, la censura
previa estaba presente en todos y cada uno de los programas sobre la
materia, ya que el fenómeno se consideró como un asunto que afectaba a
la Seguridad Nacional.
Con independencia de la cumplida
información sobre loe eventos correspondientes al incidente de Kenneth
Arnold en 1947, que también es tratado con detalle en el informe Graham y Alford el
siguiente punto de referencia ha sido la desclasificación en algunos
países como Francia, Canadá, Dinamarca, Rusia, España y Nueva Zelanda,
que desde la emisión del Informe Cometa, fueron progresivamente
desclasificando sus expedientes concernientes al fenómeno. (7)
En 1961 un informe emitido por una comisión mixta entre la NASA y el Instituto Brookings , denominado“Proposed Studies on the Implications of Peaceful Space Activities for Human Affairs,” advertía
que un anuncio oficial confirmando la existencia de seres con
inteligencia de orígen extraterrestre podría tener desastrosas
consecuencias para la civilización humana. (8)
A partir de entonces, las políticas eran
dirigidas en un doble sentido: Por un lado educar a la población en aras
de un enemigo potencial hipotético indefinido, utilizando las películas de ciencia ficción como herramienta de ocio educativo, y de otra generando un protocolo de ralentización de la búsqueda de Inteligencia Extraterrestre de origen biológico. (9).
La conclusión de Graham y Alford por
tanto, es que la existencia de las evidencias de Inteligencia
extraterrestres entre nosotros son incuestionables, pero constituyen un
asunto que ha sido sacado de la ciencia civil y de la investigación
externa a las instancias que tienen que ver con la Defensa. En este
sentido sigue en vigor el informe Proposed Studies on the Implications of Peaceful Space Activities for Human Affairs, de
1961, por el cual se considera necesario mantener el aislamiento del
fenómeno, recurriendo si es preciso a técnicas de persuasión,
amonestación y descrédito social de aquellos que lo investiguen. (10)
Nos encontramos ante el estudio más
documentado, mejor referenciado que actualmente existe sobre el fenómeno
de la Inteligencia Extraterrestre y las razones antropológicas que han
impedido el reconocimiento oficial de una evidencia empírica, que
simplemente se ha sacado de la ciencia por razones de seguridad, pero
sin duda alguna, supone un gran precedente respecto de futuros estudios.
—-Notaciones sobre el documento—-
(1).-El abstract, expone literalmente:
“ Our paper shows that the US government (principally the Pentagon) saw
the explosion of interest in UFO sightings in the 1940s as not merely a
public relations problem, but something that initially raised serious
questions about national security, which therefore affected the way that
it chose to work on related film projects. It documents numerous cases,
most apparent between the 1950s and 1970s, where it has altered scripts
and otherwise refused to cooperate with major screen entertainment
productions for these reasons. It also highlights an aberrant film, UFO’s: Past, Present and Future (1974)
that inexplicably received extensive Pentagon support despite being a
documentary that was highly sympathetic to the UFO/extra-terrestrial
hypothesis, which therefore suggests that the government has had mixed
and non-transparent motives when it comes to media cooperation over this
issue. “
(2).Ver curiosa aseveración en el documento en el que claramente se expone que: “It also highlights an aberrant film, UFO’s: Past, Present and Future (1974)
that inexplicably received extensive Pentagon support despite being a
documentary that was highly sympathetic to the UFO/extra-terrestrial
hypothesis, which therefore suggests that the government has had mixed
and non-transparent motives when it comes to media cooperation over this
issue. ” Es decir, que existía una aparente doble posición, en la que
por un lado parecía existir disposición a la colaboración, y de otro una
resistencia a la transparencia respecto de los medios masivos. Es como
un extraño juego entre mantener la atención del público y al tiempo,
nunca llegar al fondo del asunto.
(3). En tal sentido el documento
establece todo un detalle de eventos que tuvieron lugar en la práctica
totalidad de reportajes y documentales desde la década de los 70, así
como los posteriores, tanto como, programas de radio, TV, etc…
(4). Ver prólogo del Informe Cometa en Español. Cuya
lectura recomendamos. En él se analiza de forma extensa toda la
casuística del fenómeno, concluyendo que reviste un asunto de especial
atención y una evidencia empírica que afecta a todas las naciones
incluída la hipótesis del origen extraterrestre.
(5).Ver página 1 del estudio Graham y Alford donde se relata con detalle el incidente en la CBS.
(6).Literalmente en página 2 del estudio de Graham y Alford puede leerse: “
“In a letter to a disgruntled viewer dated 31 January, 1958, CBS director of editing, Herbert A. Carlborg, stated:
This program had been carefully cleared
for security reasons. Therefore, it was the responsibility of this
network to insure performance in accordance with pre-determined security
standards. Any indication that there would be a deviation might lead to
statements that neither this network nor the individuals on the program
were authorized to release.”
(7). Literalmente y tomando las referencias originales de desclasificación, tenemos tal y como Graham y Alford Citan:
Operating within the framework of the
French national space agency (CNES) the Group for the Study of
Information on Unidentified Aerospace Phenomena (known as GEIPAN) is
generally recognised as the most scientific and efficiently organised
official UFO investigations body in the world, having operated
continuously for over thirty years. See: http://www.cnes-geipan.fr/
In 2010, The New Zealand government
declassified approximately two thousand pages of UFO sighting reports
collected by its military between 1954 and 2009. See “New Zealand
Releases UFO Government Files,” BBC News, Asia-Pacific, 22 Dec., 2010, accessed on Jan 30., 2011 at:http://www.bbc.co.uk/news/world-asia-pacific-12057314
The Danish Tactical Air Command’s historical UFO archives were made available to the public in 2009 and are accessible here: http://forsvaret.dk/FRK/Nyt%20og%20Presse/Pages/UFO.aspx
Canada’s UFO files have been available to the public through its national archives since 2007. Ver:http://www.collectionscanada.gc.ca/databases/ufo/index-e.html
In 2009, the Russian Navy declassified
its records of encounters with UFOs and USOs (Unidentified Submerged
Objects). See “Russian Navy UFO Records Say Aliens Love Oceans,” Russia Today, 21 July, 2009, accessed on Jan 31., 2011 at: http://rt.com/news/russian-navy-ufo-records-say-aliens-love- oceans/
(8).En informe añadía literalmente:
“Anthropological files contain many
examples of societies sure of their place in the universe, which have
disintegrated when they had to associate with previously unfamiliar
societies espousing different ideas and different life ways; others that
survived such an experience usually did so by paying the price of
changes in values and attitudes and behavior.”
Ver: Brookings Institution, Proposed Studies on the Implications of Peaceful Space Activities for Human Affairs, Washington: National Aeronautics and Space Administration, 1961, 216, accessed on Jan., 31, 2011 at: http://www.nicap.org/papers/brookings.pdf
(9).En informe Graham y Alford, ver
notación 69 que se refiere al comentario de la página 12: Habitualmente
diferentes Productoras , en especial Walt Disney cooperaban
documentalmente en esta línea apuntada. En concreto podemos leer
textualmente en la notación 69:
“Stanton Friedman, “Re: The UFO/Disney
Connection,” email to researcher Grant Cameron, 17 Mar., 2000. Friedman
was present when Kimball revealed the story and confirmed to Grant
Cameron that: “It was at the Saturday Night program of the July, 1979,
MUFON Symposium in San Francisco. Kimball spoke first, then Allen Hynek
[former chief scientific consultant to Project Blue Book], and then me.”
Incidentally, Kimball’s enduring fascination with UFOs was well known
during his later years. His involvement in space-themed educational
films for Disney and the political significance of these is also well
established. See:http://history.msfc.nasa.gov/vonbraun/disney_article.html
(10).-En esa línea, cabe destacar
textualmente la emisión de propósito respecto de la Administración de
Defensa, que se señala en la notación 90 del informe Graham y Alford que asevera textualmente:
“It is clear that the Pentagon has had,
and probably still has, the greatest interest in concealing, as best it
can, all of this research, which may, over time, cause the United States
to hold a position of great supremacy over terrestrial adversaries,
while giving it a considerable response capacity against a possible
threat coming from space. Within this context, it is impossible for them
to divulge the sources of this research and the goals pursued, because
that could immediately point any possible rivals down the most
beneficial avenues. Cover-ups and disinformation (both active as well as
passive) still remain, under this hypothesis, an absolute necessity.
Thus it would appear natural in the minds of U.S. military leaders,
secrecy must be maintained as long as possible.”
Fundación EticoTaku 2013.
Comentarios
Publicar un comentario